<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-16079468</id><updated>2011-04-21T16:50:42.837-07:00</updated><title type='text'>Esencias del ser artístico</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://joaquinmurieta.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16079468/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://joaquinmurieta.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Ricardo Loyola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02635214393761157282</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>7</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16079468.post-114002482226009928</id><published>2006-02-15T09:33:00.000-08:00</published><updated>2006-02-15T09:33:42.310-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;“OJO CON LA MUSICA CHILENA” Comentario al slogan de la SCD y otros pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Con mucho entusiasmo el maestro y gran compositor Eduardo Peralta, presentó en el Festival del Huaso de Olmué 2006, el slogan de la Sociedad Chilena (para mi comercial) del Derecho de Autor, el cual pretende resaltar el auge que tendría la música chilena o quizás a querido resaltar un proyecto que tenga por objetivo impulsar la música propia de nuestra Patria o quizás fue una simple frase de esas que se tiran al viento. Ojala sea un gran proyecto que en verdad funcione y sea útil para el ambiente artístico chileno, sin embargo antes de aventurarse a realizar cualquier proyecto es necesario incursionar un poco en la historia y sacar la cabeza por la ventana, dejar que el viento de la realidad golpee nuestra vista y oigamos lo que realmente ocurre con la música chilena.&lt;br /&gt;A primera vista me parece muy raro que la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (desde ahora SCD) lance un slogan de esta naturaleza, (muchos de los que quizas leen esto se preguntarán el por que de esto)… aunque la SCD tenga una serie de salas en las cuales presenta a los artistas y con eso se enorgullezca de tener un espacio para que la música se masifique y se escuche, se topa con varios detalles que chocan con esa ambición (si es que esta existe). Primero que nada, son sólo dos escenarios ubicados en la capital de Chile Santiago, por lo cual debemos entender que la ambición de masificación cultural que tendría la SCD no alcanza a cubrir el 10% del espectro humano en Chile, o sea no alcanza a llegar siquiera a un cuarto de la población nacional, pues quien vive en La Ligua, en La Serena, Coquimbo, Illapel, Salamanca, Rancagua, Chile Chico, Valdivia, Osorno, etc. le cuesta mucho acceder a estos eventos (por no decir que le es imposible). Si a esto agregamos el exagerado valor de las entradas, debemos asumir que la labor de difusión llega a ser casi nula.&lt;br /&gt;Ante esto último la SCD se defiende y argumenta que existe sólo una de las dos salas que cobra un valor más alto, pero que existe otra sala que cobra un menor valor… ante esta alegre respuesta que existe para la pregunta sobre el valor me pregunto ahora yo, la otra sala si bien también tiene artistas que vale la pena muchas veces ir a verlos, estos no son muy conocidos o algunas veces y disculpándome con los que alguna vez se han presentado, a veces dejan mucho que desear en cuanto a la parte musical y artística,… es que la gente que tiene menos recursos económicos se merece ir a ver a desconocidos que muchas veces no son los artistas que quiere la gente?, a esto se le llama difusión de la música?, por eso OJO, OJO LA MUSICA CHILENA VA MURIENDO.&lt;br /&gt;Desde tiempos ya lejanos, a comienzos del siglo pasado, cuando sólo existía como forma de difusión los conciertos en vivo, pues aún estaba en pañales la industria discográfica, la Orquesta Sinfónica de Santiago decidió darse a conocer tocando piezas de gran valor gratis para el pueblo, presentándose en las plazas de la ciudad capital e incluso por aquellas fechas en  ciudades de provincia, cosa meritoria para la fecha (hablamos antes de 1930). Poco tiempo después se comenzó a desarrollar lo que se llamó apocalípticamente la música envasada, aquella que venía en discos, que se grababa en estudios arcaicos y se intentaba escuchar sus balbuceos en los antiguos gramófonos, (…) casi inmediatamente se desarrolló un nuevo sistema de grabación lo que permitió desarrollar nuevos modelos de aparatos para escuchar los discos y asó nació el fonógrafo, que junto a la grabación ortofónica permitió dejar testimonio de obras especialmente folklóricas de aquellos años ya tan lejanos. Es en esta dinámica de relaciones culturales en que un ilustrado comentarista y crítico de arte, don Domingo Santa Cruz propone una idea a la cual hago eco, y que hasta el día de hoy no se ha llevado a cabo y que quizás cumpla un siglo sin realizarse, este ilustrado personaje proponía; con la creación de estos discos y los fonógrafos hacer bibliotecas de música para cultivar a las personas de manera gratuita. ¡Qué ocurrencia para aquella época!, quizás lo impedimentos técnicos de aquellos años no hicieron viable esta idea, pero ahora por qué no podría realizarse?. Es esta una buena iniciativa que podría impulsar la SCD, la cual agrupa a gran cantidad de artístas y alberga grandes cantidades de obras musicales, mas aun este sistema de bibliotecas es necesario y contribuiría a reconstruir nuestra historia musical que por diversos motivos, especialmente políticos, fue destruída y mutilada al extremo de que hasta hoy desconocemos obras que no han salido a la luz pública, pero que sin embargo hay interés en rescatar, es así que destaco la loable investigación abnegada y seria que realizan los señores Claudio Rolle y Juan Pablo González. Antes como dije, quizás no se pudo hacer pues no habían grandes avances en la técnica, pero ahora por que no?, se dirá quizás que no hay dinero, pero estoy seguro que la SCD tiene los recursos para llevarla a cabo y aun es más, esta labor se le debe acometer a la SCD y al tan llamando Consejo de Cultura que depende del gobierno de turno.&lt;br /&gt;Es una valiente y gran idea para difundir el material musical el que se abra una biblioteca musical y que existe una muestra itinerante, además que se abran locales en provincias para acercar definitivamente la música a los chilenos, si esta no es labor de la SCD, cual es su labor?, es acaso su labor sólo realizar conciertos a un cierto tipo de población que puede pagar el dinero para acceder o simplemente inscribir artístas guardar sus obras como bóveda de banco y cobrar los intereses por la mentención de estas y la utilización de las mimas? ¿Es ese el espíritu que inspira a sus directivos?, ¿es acaso la continuación de un silencio eterno lo que se persigue o la vigencia de los Decretos Leyes que consideraban antipatriótica la música chilena lo que quieren mantener?, ¿es acaso este decreto que tanto el señor Peralta, el señor Gatti, don Tito Fernández, Tilo González y la gran  mayoría de los consejeros no combatieron por 17 años?. Parece que cuando se llega a un puesto se olvidan los ideales y el valor de lo natural y lo chileno, y se vuelve la persona como los enemigos que combatió, con lentes oscuros, sentado frente a su gente con los brazos cruzados y sólo recibiendo el pago de los chilenos.&lt;br /&gt;OJO CON LA MUSICA CHILENA QUE SE MUERE…. Para el gobierno el tema es claro, hay que dar fondos para hacer música o construir bibliotecas que pasen todo el año en reparación o en mantención como la biblioteca Severín de Valparaíso, o simplemente hacer una ley antipiratería y no darse cuenta que no se hace la piratería sólo porque si o por hacer un delito, sino que esta se fomenta por el mismo gobierno que no es capaz de eliminar el excesivo impuesto a la cultura, me refiero a los altísimos impuestos a la música (que siempre han existido) y a los libros… la música chilena no requiere dinero, requiere poder expresarse y para eso se necesitan escenarios, festivales, espacios en las radios y canales de televisión (especialmente si estamos en un país donde aun existe un canal estatal)… como antiguamente en los años 60 – 70 existían decretos que imponían a las radios tocar música chilena tanto popular como folklórica… qué ocasionó todo eso ¿un golpe militar? NO nada de eso, ese simple decreto de la presidencia hizo que se dieran a conocer grandes movimientos de la música chilena en todo ámbito, masifióo el Neo Folklore, la Nueva Ola, los grupos Rock y la Nueva Canción Chilena. La música requiere expresarse y junto a eso un público, el cual no se atrae con recitales “populares” a diez mil pesos la galería o seis mil la más barata, debemos devolverle la mano a la Patria y darle al pueblo su cultura, hay que abrir espacios donde el arte se disfrute y no se pague y se pueda acceder a la cultura de forma más libre.&lt;br /&gt;Esto señores, no es una utopía la MÚSICA SE MUERE Y NADIE HACE NADA PARA SALVARLA, los que antes lucharon se han transformados en los mismos generales que dictan decretos y acallan a las artes… es la democracia que soñamos?.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16079468-114002482226009928?l=joaquinmurieta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://joaquinmurieta.blogspot.com/feeds/114002482226009928/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16079468&amp;postID=114002482226009928' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16079468/posts/default/114002482226009928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16079468/posts/default/114002482226009928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://joaquinmurieta.blogspot.com/2006/02/ojo-con-la-musica-chilena-comentario.html' title=''/><author><name>Ricardo Loyola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02635214393761157282</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16079468.post-113649167349052865</id><published>2006-01-05T12:05:00.000-08:00</published><updated>2006-01-05T12:07:53.510-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;16 AÑOS SIN CULTURA REAL.&lt;br /&gt;DOS PUNTOS DE CRÍTICA.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Introducción.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta época de elecciones vale el recuerdo de varios temas que han quedado inconclusos durante mucho tiempo, algunos de estos temas no dan más y ya es hora de ponerlos en el tapete y hablarlos claramente para no dar lugar a dudas.&lt;br /&gt;Durante todo este tiempo que ha pasado de campañas políticas me ha sorprendido el apoyo que han demostrado una gran cantidad de artístas a la candidata del Pacto Concertación de Partidos por la Democracia (Michelle Bachelet), ¿Por qué digo que me sorprende?, por una sencilla razón, durante 16 años de gobierno democrático la Concertación y sus partidos que vencieron al régimen dictatorial no han hecho un gran avance en materia cultural comparado con el período autoritario de 17 años de la Junta de Gobierno Militar.&lt;br /&gt;Concuerdo y acepto que quizás haya un grado de empatía y amistad con la candidata que los haga apoyarla, pero sin embargo creo que la labor de comunicador y educador que tiene el artista para con el pueblo es mayor que la amistad con un político. Pienso que es imposible dejar de asumir la labor de recuperación y amor por el arte por una simple amistad política, creo que la labor del artista es enseñar y educar intentando buscar los caminos para recuperar lo que ya perdimos durante 17 años de régimen militar y que culturalmente seguimos perdiendo durante los 16 años que llevamos de “régimen democratico concertacionista”.&lt;br /&gt;Acepto que el gobierno del señor Ricardo Lagos como de los presidentes anteriores han hecho significativos proyectos de ley en relación a ciertos ámbitos de la cultura, sin embargo los proyectos y la ley por desgracia, son una cosa muy distinta a la realidad… muchas veces los proyectos solo entregan fondos para hacer arte, pero lo que se necesita la mayoría de las veces es espacios de difusión cultural y no dinero para crear. Se me criticará por no rescatar proyectos de desarrollo cultural que se han gestado en los años de democracia, pero nombrare algunos de estos para desestimar su carácter de “gran aporte” a la labor cultural.&lt;br /&gt;Hace un tiempo se han creado en Valparaíso, patrimonio de la humanidad por su belleza arquitectónica e histórica como el primer puerto de nuestra nación, los “Carnavales Culturales” que inundan de expresiones artísticas cada rincón de este lindo puerto, a su vez se realizan festivales y eventos artísticos cada vez más masivos en otras partes de nuestro Chile así es el “Festival de Cine de Valdivia”, el “Festival de la Patagonia”, la celebración del aniversario de Antofagasta el 14 de febrero, la fiesta de la Tirana (que se ha convertido mucho más que en un evento religioso y ya pasa a ser un evento cultural), las “Jornadas Musicales de Frutillar”, entre otros.&lt;br /&gt;Como vemos son grandes festivales o eventos que se sucitan en distintas zonas y que sólo quedan en eso, como así también el día nacional del Cine o de la Música, este último que se celebró masivamente en Santiago y culminó en Valparaíso con la presentación de los Parra haciendo un homenaje a Violeta Parra. Yo me pregunto si con eso los gobiernos han estado contentos en cuanto a su labor cultural y sacan brillos de su labor de rescate de las tradiciones culturales, será que sólo han visto en el mapa la zona central y algunas zonas del sur que son donde se encuentran estos espectáculos masivos?. ¿Qué pasa con la gente de Putre, Visviri, Chincolco, Canela Alto y Bajo, Calama, Chañaral, Los Muermos, San Fernando, San Rosendo, Lota, Pitrufquen, Collipulli, Aysen, Puerto Williams, estos pueblos no son de Chile o no merecen cultura?. Creo que nadie puede responder afirmativamente la pregunta y así queda planteado que a los gobiernos les queda mucho por hacer en cuanto a la difusión de la cultura, mas que a otorgar fondos para esta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Criticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.- Situación de fin de año.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Con mucha cultura, se celebra cada fin de año en Valparaíso y luego en Santiago al llegar el nuevo año. Abundan los espectáculos en los cerros de Valparaíso y se invita a participan en actividades libres, gratuitas para toda la población; luego, ya llegado el nuevo año y dado los abrazos continúan las actividades con el Festival de Teatro a Mil en Santiago.&lt;br /&gt;Bastante nutrida es la parrilla programática para este fin de año e inicio del próximo, asi es cada año… al gobierno le enorgullece esto y cree que es la última labor que deben hacer para propugnar la cultura y nutrir la industria del espectáculo artístico chileno. Sin embargo muchos se quedan con el brillo del oro y no ven más allá el valor que tiene la “gran labor” como la llaman los órganos estamentales, esta gran labor que es la cúlmine y la que acaba con el impulso cultural anual, es un MINIMA LABOR, UN MINIMO IMPULSO a la cultura Patria.&lt;br /&gt;Si bien es cierto que nutre de arte a la zona central, no pasa lo mismo con la zona norte y sur, que decir de la zona insular o la extremo austral. La labor cultural hasta ahora esta inconclusa y no colma los limites mínimos para llevar a toda la Patria la cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2.- Criticas a las Leyes de Fomento a la Cultura.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como estudiantes de Derecho se nos enseña que este (el Derecho) está en el mundo del “deber ser” y no del “ser”, muchos autores y profesores nos enseñan que es muy difícil juntar ambos mundos, sin embargo hay veces en que ciertas leyes de vital importancia práctica deben reflejarse claramente en el mundo del ser, en la realidad, en la cotidianeidad que vivimos día a día, sino ¿de que nos sirve tener un papel con artículos muy elegantes, muy bien redactados, con muchas promesas si esas no se concretan?.&lt;br /&gt;Pongamos por ejemplo algunas leyes que han salido durante los gobiernos de Concertación, la ley de fomento a la lectura, ¿de que ha servido esta ley?. Uno de los objetivos era acabar con el mercado negro y pirata de libros que se venden en las calzadas de nuestras ciudades, a su vez también se impuso la ley la labor de impulsar la lectura en un país que no lee mucho y que no es porque se tenga flojera o no se quiera leer sino que la razón para no leer, es el valor de los libros que no ha bajado ni siquiera con esta ley.&lt;br /&gt;Esta es una de las leyes que sirve como ejemplo para las que al inicio nombrábamos, esta ley no sirve si no calza con la realidad y es ese su gran defecto que en otros trabajos analizaré técnicamente. La ley tiene como lema “fomentar la lectura”, pero es fomento a la lectura que los libros nuevos que se editan tengan un valor sobre los veinte mil pesos (eso como referencia de libros chilenos, de autores o temáticas chilenas, por ejemplo un nuevo libro sobre la historia de la Armada Nacional tiene como precio cuarenta mil pesos). Yo me pregunto y respondo que se hace con veinte mil pesos?, para una persona de clase media puede significar el almuerzo, la carne, el pan de la semana, el alimento de su hogar para sus niños pequeños, entonces dejo la pregunta ¿Qué es preferible, comprar la carne para comer o un libro para leer, cuando se tiene un hogar que mantener o niños pequeños que educar?.&lt;br /&gt;Por otro lado, otro fomento es ampliar el stock de las bibliotecas públicas y permitir un mayor acceso a los libros que estas poseen y al material para sacarle fotocopias completas, pues a veces los libros no los prestan o están en inventario (como pasa la mayor parte del año en la Biblioteca Severín de Valparaíso), sin embargo y como comentaré más adelante, las obras de nacionales, de compatriotas o no se prestan, o se requiere autorización para verlas o simplemente a lo más que se puede optar es a sacarle fotocopias a la mitad del texto. Pregunto nuevamente ¿es este fomento?.&lt;br /&gt;Realmente esto está muy cerca de ser una dictadura en libertad, quisiera destacar los comentarios que hacia el actual Presidente de la República, don Ricardo Lagos, cuando combatía contra la dictadura y decía que la democracia era un “derecho que es nuestro y que nadie no los va a poder quitar con o sin estado de sitio”. Yo le digo actualmente que la cultura y el arte es un derecho que Chile se merece, la Patria entera lucho por salir del oscuro tiempo de la dictadura, donde quedó su cultura, la que el General destruyó, por qué no hay medidas gubernamentales para salvarla. Es así que replico al señor Lagos, usted que combatió contra la dictadura y repudió ese régimen, porqué sigue dejando a las artes tan acalladas como las tenía la Junta de Gobierno?, es hora de ser consecuente con las ideas y si soy un combatiente democratico, lo debo ser tal como ayer, ahora y en el futuro también. Chile no es sólo política y leyes, es un pueblo que se merece rescatar lo que se perdió y anda por ahí diseminado, la transición no se acaba sólo con modificar una Constitución y cambiarle la firma al General Pinochet, la historia no la podemos borrar aunque quisiéramos, pero yo digo, no nos contentemos con sólo eso es hora de salvar lo que enterró el régimen dictatorial y no seguir opacándolo con nuestras palabras que en nada contribuyen a la transición a que tanto aspira la Patria y los gobiernos del arcoiris.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Conclusión&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Me da pena a veces vivir en este país, que como leía en un libro de investigación musical se demuelen los monumentos nacionales, se rompen los libros y se queman los discos, se condena el arte pictórico y se exilia y desconoce a artistas emblemáticos y que son considerados maestros en el mundo como es el pianista Arrau; sin embargo pese a todo esto, esa condena natural a lo nuestro me hace luchar con mas fuerza por nuestras raíces y rescatando como pueda ese material olvidado y a veces retenido por los mismo organismos estatales, ante esto un ejemplo propio, yo soy estudiante de Derecho no de Música, pero investigo libremente la música chilena, esa es mi vocación segunda o quizás primera ante las leyes y el ordenamiento jurídico, sin embargo para poder tener acceso a los archivos de música se debe tener autorización de un instituto, universidad o plantel de estudio y aun así ante eso está muy restringido acceder a los archivos, es asi por ejemplo que las partituras originales no pueden fotocopiarse enteras (esto corre para todos los artistas chilenos o nacionales), en cambio las partituras de extranjeros si pueden fotocopiarse enteramente. ¿esto es fomento a la cultura patria?, creo que hay que replantearse las leyes de fomento.&lt;br /&gt;Los gobiernos y los artífices de iniciativas legislativas deben replantearse sus ideas y declarar objetivos posibles y reales para concretar, y así fomentar las artes, eliminar por ejemplo de manera real y no sólo prometer, el impuesto a los libros y discos (a este último tema no he querido referirme, aunque es más extenso y plantea aún más ejemplos a este trabajo. Para hacer una breve referencia hago la pregunta ¿por qué creen que existe el mercado pirata de música? La respuesta es obvia y es la misma para el caso de los libros piratas, este obedece a la razón de que la música y los libros son muy costosos y el común de las personas no disponen del dinero suficiente como para comprar estos artículos, debemos llevar a colación y recordar que cada disco de música está costando cerca de $8.000.- y de ese valor no bajan. Vale con esto formular otra pregunta, con $8.000 no se compra un tercio de la mercadería de un mes para una familia de clase media de tres miembros?).&lt;br /&gt;Creo que ya son variados los argumentos que esbozo para hacer notar mi sorpresa ante el apoyo espontáneo de artistas a la campaña de la doctora Bachellet. Fuera de eso dejo de manifiesto que la labor de fomento a la cultura, en todo aspecto aún está inconclusa y cojea por inacabada. Es hora de recuperar lo que perdimos y ayudar a crecer a la Patria que tanto queremos, no nos sirven las supercarreteras si nuestra historia cultural anda perdida por ahí, la cultura es la base de un pueblo, son sus tradiciones lo que lo forman no las carreteras ni las autopistas concesionadas o los grandes museos que nada albergan sino que una caja recaudadora de entradas. Los que han ocupado hasta hoy cargos en los órganos estatales fueron jóvenes en los años en que la Patria se oscureció y leyeron libros que luego se quemaron o escucharon y cantaron canciones que hasta hoy están prohibidas de escucharse, aunque hoy ya no por un Decreto Ley, sino que por el olvido y el nulo impulso al arte por parte del gobierno. (Nulo en el sentido de realidad, de presencia en el mundo del ser).&lt;br /&gt;Quisiera antes de terminar hacer una advertencia final, toda esta crítica no es política como pensaran muchos que no leen atentamente mis palabras, no busco apoyar un posible gobierno de derecha, sólo busco abrir los ojos a los entes gubernamentales de cualquier color político, del estado actual de la cultura y hacer presente a su vez, como lo he hecho en otros trabajos, mi deseo de trabajar por recuperar todo el arte que en la os&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16079468-113649167349052865?l=joaquinmurieta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://joaquinmurieta.blogspot.com/feeds/113649167349052865/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16079468&amp;postID=113649167349052865' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16079468/posts/default/113649167349052865'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16079468/posts/default/113649167349052865'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://joaquinmurieta.blogspot.com/2006/01/16-aos-sin-cultura-real.html' title=''/><author><name>Ricardo Loyola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02635214393761157282</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16079468.post-113641642695320269</id><published>2006-01-04T15:12:00.000-08:00</published><updated>2006-01-04T15:13:46.956-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Humilde homenaje a Don Hernán Núñez (Q. E. P. D.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy asistimos sin querer y muy penosamente a otra tragedia de la música chilena, como muchas otras veces ha partido otro maestro y fundador de un movimiento musical que tuvo gran vigencia en los años 50 y 60, me refiero a don Hernán “Nano” Núñez.&lt;br /&gt;El valioso aporte de este maestro, pese a verse apagado su llama de vivir permanecerá intacto por mientras existan investigadores y por su puesto, amantes verdaderos del folklore chileno, que sepan mantener en alto su recuerdo y toda su gran labor dentro del folklore chileno. Es así que parte, como muchos otros, en el más grande anonimato sin siquiera salir en los grandes medios de comunicación que tiene nuestra patria.&lt;br /&gt;Esto no nos debería llamar la atención, pues siempre ha pasado y maestros anteriores como don Luis Advis, Sergio Ortega o el mismo Eric Maluenda han fallecido sin más revuelo periodístico que una simple noticia de 45 segundos en televisión o medio párrafo en los diarios. Eso demuestra lo menoscabada que esta nuestra cultura, en todo ámbito, esta no tiene espacio en los periódicos o en la televisión, es ese el país que heredamos del silencio de 17 años y que no ha podido ser salvado por la “recuperación de la democracia” o la famosa “transición”.&lt;br /&gt;Sin embargo esto no es materia de este homenaje, sólo deseo dejar testimonio de mi profundo pésame por la muerte de este maestro que dio tanto por nuestra cultura y aporto con sencillez y picardía algo nuevo en nuestro ambiente folklórico. Su labor es importantísima y del más alto nivel, quizás (aunque no es lo mejor y lo más optimo) es necesario darle un reconocimiento a nivel nacional de su labor.&lt;br /&gt;Don Hernán ha pasado a formar hoy el coro de maestros que guiaran desde lo alto las sendas de los futuros músicos y artistas que germinaran por esta Patria, dando nuevos aires a nuestra música y creo, rescatando nuestra propia cultura tan olvidada en estos días. La senda que dejo este maestro no debe perderse ni menos tergiversarse, debe seguir adelante y esa es la labor de todos nosotros, investigadores y músicos, debemos seguir luchando por nuestra música y darle nuevos aires para seguir construyendo Patria.&lt;br /&gt;Neruda, otro gran maestro que nos dejo cuando la Patria estaba sometida, escribió: “Entre morir y no morir / me decidí por la guitarra / y en esta intensa profesión / mi corazón no tiene tregua”. Don Hernán como otros maestros dedicó su vida por la música y se dedicó por entero a su pasión cual fue el arte y la cultura popular chilena, entre morir y no morir se decidió por la guitarra y esa gran profesión la realizó con pasión y tesón no rindiéndose ante nada y luchando por rescatar nuestras tradiciones.&lt;br /&gt;A don Hernán mis respetos… un maestro no muere siempre vive, un maestro no se pesa sino que se valora y se cuida su trabajo, ahunándolo y abonándolo con más investigaciones y creaciones sin destruir por cierto su obra.&lt;br /&gt;Dios lo tenga en su reino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16079468-113641642695320269?l=joaquinmurieta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://joaquinmurieta.blogspot.com/feeds/113641642695320269/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16079468&amp;postID=113641642695320269' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16079468/posts/default/113641642695320269'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16079468/posts/default/113641642695320269'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://joaquinmurieta.blogspot.com/2006/01/humilde-homenaje-don-hernn-nez-q.html' title=''/><author><name>Ricardo Loyola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02635214393761157282</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16079468.post-113641617249463880</id><published>2006-01-04T15:04:00.000-08:00</published><updated>2006-01-04T15:09:32.510-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>EL FOLKLORE CHILENO Y LA NUEVA CANCIÓN CHILENA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todos sabemos y creo que no es ocasión de hacer referencia, la Nueva Canción Chilena, fue y es un fenómeno que aun tiene abiertas sus aristas para proyectarse más allá de lo que ya lo ha hecho. Para muchos se inicia a mediados de los años 60 junto a Violeta Parra, para mi (en una opinión muy personal sobre la cual actualmente trabajo) proviene desde muy antiguo y se arrastra sinuosa por la senda nacional de la música incluso desde los años 20 del siglo XX.&lt;br /&gt;La proyección que ha tenido hasta el día de hoy alcanza los mayores alcances, se ha mezclado con un sinnúmero de géneros, lo que ha dado pie a algunos a decir que este es un estilo de música independiente desligándola de su raíz como es el folklore neto y tradicional. Quisiera hacer mención en este punto a los comentarios que han circulados en algunos medios, los cuales en vez de engrandecer el folklore lo restringen aun más de lo que se encuentra.&lt;br /&gt;Para la Real Academia de la Lengua, la palabra “folklore, folclor o folclore” es el “conjunto de tradiciones populares y costumbres relativas a la cultura y civilización de un país o región”. Para estudiosos del tema el folklore es amplio y engloba este frágil y atacado concepto el conjunto de tradiciones, costumbres, lenguaje y para resumirlo, idiosincrasia de un pueblo o nación, lo cual va conformando su cultura propia. No es necesario como algunos postulan que sea transmitido sólo oralmente y sea anónimo, puede muy bien ser transmitido por otros medios y tener un autor determinado posible de encontrar y saber quién es.&lt;br /&gt;La Nueva Canción, como otros movimientos del ambiente cultural chileno tradicional creo un nuevo estilo de interpretación y de composición de canciones con un contenido social, que ya se venía proyectando desde principios del siglo XX subterráneamente. Tal como lo fue el neofolklore que creo varias canciones que son folklore y tienen autor y se transmitieron de generación en generación no por el relato oral sino que por las radios o discos (primero vinilos y luego Cds), es así que nadie discute que por ejemplo, la gran obra de Jorge Hinostroza en la versión cantada de los Cuatro Cuartos no sea Folklore. Esto mismo ocurre con la Nueva Canción, temas clásicos que se crearon en este movimiento son parte del repertorio tradicional chileno, es el caso de temas como “Te recuerdo Amanda” o “El cigarrito” de Víctor Jara, “La muralla” de Quilapayún, “El Andariego” de Patricio Manns, etc. Son muchos los temas que ya son parte del repertorio y no porque tengan sólo un nombre de autor o se transmitieron a otra generación por medio de los discos no son folklore.&lt;br /&gt;La Nueva Canción tiene marcada sus raíces en la senda de la música tradicional, creo un nuevo estilo y marca aun los pasos de nuevas generaciones de autores contemporáneos que siguen los pasos de esta veta que no acaba aún. Miles de canciones consagradas de este estilo son propias del cancionero tradicional, existen cuecas, tonadas, poleas, entre otros géneros. Para muestra sólo algunos temas: “Cueca de la CUT”, “Cueca de las FFAA”, “Vals de la profundización de la democracia”, “Rin de la nueva constitución”, “Cueca de Joaquin Murieta”, el vals “Mira que ya viene la revolución” de Tiempo Nuevo, entre tantos más. Es innegable entonces decir que la Nueva Canción no es folklore sino sólo basta escuchar un poco de la discografía que esta tiene.&lt;br /&gt;Espero que el trabajo tenga cabida en la revista y sea motivo de debate entre los cultores e investigadores de la música tradicional chilena, la cual debemos salvar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16079468-113641617249463880?l=joaquinmurieta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://joaquinmurieta.blogspot.com/feeds/113641617249463880/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16079468&amp;postID=113641617249463880' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16079468/posts/default/113641617249463880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16079468/posts/default/113641617249463880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://joaquinmurieta.blogspot.com/2006/01/el-folklore-chileno-y-la-nueva-cancin.html' title=''/><author><name>Ricardo Loyola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02635214393761157282</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16079468.post-112723356514270647</id><published>2005-09-20T09:24:00.000-07:00</published><updated>2005-09-20T09:26:05.190-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>EVOLUCION DE LA MUSICA CHILENA EN EL SIGLO XX&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INTRODUCCIÓN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde hace mucho tiempo, nuestro país viene gestando su identidad, primero en tiempos de la organización del país no éramos siquiera una nación, hoy en día lo somos, pero no somos una nación uniforme, por lo menos en el aspecto cultural, cada rincón de Chile, tiene su propia expresión y cada grupo social recibe las influencias de la cultura como mejor puede y de la manera que mejor cree.&lt;br /&gt;Durante toda nuestra vida independiente, la mejor época para la música ha sido sin duda el siglo XX, siglo en el cual ya estamos organizados y tenemos el empuje y las formas para hacer sobresalir el arte apoyarla y hacerla parte de nuestros días, destacando varias épocas por su conductual cultural que a veces estaría muy ligado a la actividad social o política de ciertas épocas.&lt;br /&gt;Es quizás la creación de políticas tendientes a mejorar los medios de comunicación y las tecnologías avanzadas que se invirtieron, las que impulsaron aún más este fenómeno cultural chileno, que marcará a varias generaciones. Es así que con la creación de la primera radio chilena, se abre una ventana importantísima para la difusión de los trabajos de los artistas chilenos y le fabricación de discos en Chile aumenta aún más el grado de difusión que, según avanza el siglo, se hará cada vez mayor. Otro impulso importante será sin duda el hecho de que el artista chileno triunfe en el mercado internacional, tal como lo hizo Lucho Gatica, que inspirado por el ritmo romántico del bolero abrió sin querer las puertas para que miles de cantantes chilenos siguieran componiendo y canciones, grabándolas y así triunfando en el mercado nacional e internacional.&lt;br /&gt;La música chilena como veremos crecerá en el aspecto popular, pero al contrario, en el aspecto docto decaerá por la falta de políticas de apoyo y financiamiento, sin embargo estos dos géneros sufrirán las consecuencias del golpe de estado que hizo callar el joven mercado musical chileno, que durante 10 años sufrió un retroceso que casi lo hace perderse de la esfera internacional y nacional debido a la censura.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evolución Musical Chilena durante el siglo XX&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música durante el siglo XIX&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música, tal como se le conoce como un fenómeno cultural masivo dentro de la población, ha ido evolucionando a través de los años, aunque hay factores que siempre se han mantenido constantes como es el del aspecto político. En nuestro país todos los fenómenos culturales han sido asociados a las conductas políticas liberales y se alejan de las conservadoras, esto viene desde principios del siglo XIX, cuando se empieza a organizar la joven república, de aquí se desprende la “reacción” liberal que en el año 1842, trae consigo, en plena República Autoritaria, el movimiento de  “intelectualidad”, encabezado por la Sociedad Literaria, creación del ilustrado José Victorino Lastarria, desde ese hecho en adelante se evidenciaría el apego de los sectores liberales, en el futuro con otros nombres, por el proceso cultural y las manifestaciones de la cultura del pueblo a nivel nacional. Sin embargo, cabe señalar que no solo los liberales propiciaron actos en pos de la cultura, por ejemplo tenemos que en esta misma época conservadora, se crea bajo la presidencia de Manuel Bulnes Prieto, el Conservatorio Nacional de Música y la Escuela de Bellas Artes, de aquí saldrían los futuros músicos y artistas, que darían vida y razón a la cultura de nuestro país.&lt;br /&gt;Durante todo este período y quizás durante todo el siglo XIX, el movimiento de creación musical en nuestro país fue escaso o quizás nulo, con el Conservatorio Nacional recién inaugurado, maestros liberales extranjeros, traían los ritmos y melodías que estaban en boga en Francia, Inglaterra y por sobre todo en Italia, se basaban entonces en los compases estrictos del Romanticismo, que emanaban de las “Sinfonistas Vieneses”, quienes cultivaron y  perfeccionaron el género sinfónico que ya existía con anterioridad bajo el nombre de “Clasicismo”, dentro de sus figuras se contaban Juan Cristián y Carlos Felipe Emmanuel (hijos de Juan S. Bach), Francisco José Haydn, Wolfgang Amadeo Mozart y Ludwing Van Beethoven, entre otros. Toda esta influencia no dio frutos sino, a principios de siglo XX en nuestro país, cuando comienza a gestarse realmente la creación musical en Chile.&lt;br /&gt;Lo más rescatable de este período puede ser la creación de nuestro Himno Patrio actual, sin embrago antes de este se habían desarrollado otros más que no fructificaron por diversos motivos. El primer himno fue escrito por el poeta argentino Bernardo Vera y Pintado y la música fue creada por el compositor chileno Manuel Robles, su estreno se realizó el 20 de agosto de 1820, en una función ofrecida en honor del Director Supremo Bernardo O’Higgins, pese a la aceptación que tuvo el himno en ese momento, fue criticado con posterioridad, por su baja calidad musical y la rudeza del texto contra España, este primer problema hizo que el gobierno diera instrucciones  a su ministro en Inglaterra, don Mariano Egaña, para que obtuviese del famoso compositor catalán Ramón Carnicer, la composición de una nueva música para el Himno Nacional. Esta obra fue estrenada el 23 de diciembre de 1828, en un concierto de la Sociedad Filarmónica, logrando una aceptación muy importante.&lt;br /&gt;Más tarde, y a petición del Encargado de Negocios de España en Chile, el gobierno encargó al joven poeta Eusebio Lillo un nuevo texto que reemplazara al poema antiespañol de Vera y Pintado. Lillo cumplió brillantemente su cometido, pero conservó los cuatro versos del coro de la letra anterior. Fue así como el Himno Nacional, con texto de Eusebio Lillo y música de Ramón Carnicer, se estrenó por primera vez el 18 de septiembre de 1847, cuando estaba en el poder Manuel Bulnes. Sin embargo, y pese a la belleza de su música y texto, tuvo que vencer la resistencia popular y la crítica de los músicos debido al “contrá” de su estribillo que nunca pudo ser corregido, además de su tonalidad extremadamente alta en Fa Mayor. Finalmente, el 12 de agosto de 1909, se fijó su versión definitiva por Decreto Supremo, el cual fue ratificado por el Poder Ejecutivo el 24 de julio de 1941, siendo esta versión la que se ejecuta actualmente, pero en tonalidad de Do Mayor, limitándose su interpretación al coro y la quinta estrofa, con el fin de no acentuar roces políticos o infringir odios entre la población, según el Decreto que se estipuló en el año 1990, por el presidente de transición Patricio Aylwin Azócar.&lt;br /&gt;Fuera de la creación del Himno Nacional actual, el siglo XIX, pasó desapercibido para la creación y talento musical de los chilenos, sin embargo ese talento se empezaba a cultivar en las salas y escenarios del Conservatorio Nacional, de donde saldrían en su mayoría, los grandes compositores del siglo XX, que se avecinaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El siglo de las luces en Chile: Música en el siglo XX&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El siglo XX se iniciaba en Chile, luego de una cruel guerra civil como fue la “Revolución de 1891” y bajo el temor de la población de que un nuevo cambio de siglo trajera consigo más catástrofes y calamidades, asociadas a un supuesto “fin del mundo”, sin embargo nada de esto ocurrió y el país estuvo en relativa calma, entre nacimientos de nuevos grupos políticos importantes como el Partido Obrero Socialista, que luego se pasaría a llamar Partido Comunista y que sería apoyo para varios músicos durante el período de la canción social, el Partido Demócrata y otras agrupaciones de partidos que se iban dando según avanzaban los años. Otros sucesos, pero de índole más grave fueron los sucedidos bajo el gobierno de Pedro Montt, en la matanza de la Escuela Santa María de Iquique, la cual en el futuro fue fuente de inspiración para artistas musicales y poetas contestatarios muchas veces el régimen imperante en que vivían.&lt;br /&gt;Los demás hechos ya tienen relación con el proceso musical en si, que se fue gestando, vale decir, con los movimientos culturales y muchas veces políticos que vivió el país, de ahí que para hablar de la música durante este siglo será necesario dividirla en varios bloques correspondientes muchas veces a décadas o gobiernos claves para el desarrollo musical en nuestro país. Pese a esto la música no sería nada si no existieran los medios como para comunicarla, es así que tenemos la creación de la radio y el disco de vinilo, que impulsaron la difusión de este arte, poco desarrollado, pero que poco a poco avanzaba hasta lo que hoy conocemos como tal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer avance: La primera transmisión radial&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera de todo lo que se piensa, nuestro país fue el pionero en desarrollar la radiodifusión en América Latina, trayendo avances significativos que hicieron crecer a esta empresa; así mismo, pero en otro aspecto nuestro país fue uno de los primeros que contó con adelantos tales como el ferrocarril y la telefonía desarrollados estos, en el siglo XIX.&lt;br /&gt;Fue en 1920 que en Estados Unidos nacía la primera emisora, y luego le siguió México, haciendo que fuéramos el tercer país de América en introducir este moderno medio de comunicación. Los pioneros de este adelanto fueron Arturo Salazar y Enrique Sazié, el primero, profesor de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile, el cual tenía a su cargo el laboratorio de electrónica de dicha facultad.&lt;br /&gt;Durante su juventud, Salazar se vio atraído por los inventos de Edison y decidió seguir los mismos pasos que este, construyendo un fonógrafo, una máquina grabadora y posteriormente un parlante. Posteriormente y ya más adulto, construyó con los implementos del laboratorio de la Universidad de Chile, un equipo de recepción de ondas radiotelegráficas, que en un primer momento le permitió captar estaciones radiales de Europa y Estados Unidos.&lt;br /&gt;Por otro lado, Enrique Sazié Herrera, no estaba presente aún cuando Salazar emulaba a Edison, pues este nació justo después de que Salazar construyese su primer transmisor. Atraído, también por todo este mundo nuevo de las comunicaciones, Sazié reunió en una sala de la Universidad de Chile a varios aficionados a la radio para formar el Radio Club de Chile, que en definitiva fue presidido por Harvey Diamond. Con esto se concretaba uno de sus grandes anhelos, pero quizás el más importante era el ofrecer programas radiales al público; con este fin comenzó a construir un transmisor, en el laboratorio del profesor Salazar, solicitándole la colaboración del Batallón de Comunicaciones, que le facilitó tres lámparas “Telefunken” de 50 vatios cada una, para armar el aparato transmisor que enviaría sus señales hasta otro aparato receptor que se colocaría en el segundo piso del edificio de El Mercurio, que en ese entonces se ubicaba en las esquinas de las calles Compañía y Morandé, en Santiago.&lt;br /&gt;El experimento de Sazié fue todo un éxito y así el 19 de agosto de 1922 se realizó la primera transmisión radial de la historia de nuestro país, la cual se inició con la marcha “It´s a long way to Tiperary”, característica de la Primera Guerra Mundial, a esto siguió una interpretación de un tema en violín a cargo de Enrique Cabré y Norberto García; posteriormente se continuó con lo que sería a la postre el primer comentario político radial, el que estuvo a cargo del periodista Rafael Maluenda, escritor y periodista de El Mercurio, que en su crónica hizo un breve comentario político, en el que de forma risueña hizo un sarcástico paralelismo entre el perro del general Alcibíades con el foxterrier del Presidente de la República, Arturo Alessandri. Para finalizar las transmisiones se tocó el Himno de Yungay de Ramón Rengifo y música de José Zapiola.&lt;br /&gt;Pese al gran éxito obtenido, no podía quedarse solo con este pequeño paso, se debía dar un segundo paso que tendiera a aumentar la cantidad de receptores de radio y por ende crear una emisora que transmitiera programas diarios, este paso lo dio Federico Helfmann, el cual se hizo asesorar previamente con Sazié, el cual se dedicó a solucionar el problema de tener una emisora estable, la cual para el efecto de las transmisiones contó con una potencia inicial de cinco vatios.&lt;br /&gt;La radio instalada por Helfmann, fue comprada por la firma Errázuriz Simpson, quienes sentaron las bases tecnológicas para el desarrollo de la radiodifusión en Chile, dándose a la tarea de formar la Compañía Radio Chilena, cuyos capitales estarían integrados por firmas muy ligadas al mundo de la electrónica como lo fueron: Westinghouse, General Electric, Telefunken, Telegrafie Son Fils y Marconi Wireless; a estas empresas además se agregaba la figura de Enrique Sazié, que una vez más fue el cerebro de la puesta en marcha del plan. Para salir rápidamente al aire, Sazié transformó un equipo de radiotelegrafía marca Oscilio, que había importado, en un transmisor de radiodifusión, aprovechando las dos lámparas de 250 vatios, los instrumentos y el grupo generador marca Esco, que suministraba la corriente eléctrica continua.&lt;br /&gt;Con todo esto el 26 de marzo de 1923, siete meses después de la primera transmisión de la Universidad de Chile desde El Mercurio, se inauguró la Radio Chilena, con estudios en el décimo piso del edificio Ariztía, sus emisiones se iniciaban a las 9 de la mañana, con la lectura de las noticias publicadas en los diarios, y concluían a las 22:00 horas con la difusión de la hora oficial. La Relojería Suiza, de Carlos Fath, y la Botica Francia, de Gastón Goyeneche, fueron los primeros avisadores de este incipiente medio de comunicación. En su inauguración hubo música, un discurso, artistas y un locutor, Alfredo Figueroa Arrieta, el primero que hubo en Chile. La orquesta que tocaba era la del maestro Ubaldo Grazziolli, por otro lado el discurso estuvo a cargo del maestro Osmán Pérez Freire.&lt;br /&gt;Con todos los avances de la radio, en Santiago solo existían doscientos receptores. Los precios de estos, oscilaban entre los doscientos y los tres mil pesos; los primeros santiaguinos en adquirirlos fueron Francisco de Borja Echeverría, Patricio Valdivieso y Carlos Wassen, pronto y según el avance d los tiempos los receptores se multiplicaron y la radio fue llegando a la gran mayoría de la población, y así también comenzaron a nacer nuevas voces de detrás del micrófono como es el caso de Juan Esteban Iriarte y Ricardo Cano Ichaútegui, que muchas veces tuvieron que reemplazar a Alfredo Figueroa Arrieta.&lt;br /&gt;Esta evolución prosiguió y ya en el año 1924 aparece radio El Mercurio en Santiago, que con Jorge Echegoyen, introduce los promagras-concursos, donde se hacía participar a los oyentes y se realiza la primera audición deportiva, que fue creada y dirigida por el periodista y humorista Carlos Cariola, su espacio fue conocido como la "Clínica Deportiva". En Valparaíso, en cambio se creaba la Radio Cerro Alegre, en la que participaba activamente otro de los pioneros de la radiodifusión chilena y del cine sonoro, como lo es Ricardo Vivado Orsini.&lt;br /&gt;A todos estos programas se sumó luego la lucha política que fue controlada por los gobiernos autoritarios como el del general Carlos Ibañez del Campo en donde, considerando que la información de la Radio Diario Ilustrado le era adversa, introdujo la censura. Todos los informativos se transmitían previa revisión de un censor. Arturo Alessandri Palma, en cambio la usó con otros fines como es el caso de transmitir su mensaje presidencial del 21 de mayo de 1933 a toda América a través de este medio. Durante estos años también nacen también dos nuevas radios, Radio Universo, pionera en el radioteatro y La Americana.&lt;br /&gt;Pero lo que más nos interesa a nosotros, es el papel que tuvo la radio en la difusión de la cultura en nuestro país, que tuvo especial énfasis a fines de la década de los 30, con la creación de la Radio Hucke (que luego se denominó Nuevo Mundo), Radio Agricultura, Radio Cooperativa Vitalicia, Radio del Pacífico (ex Chilena Consolidada), de la cual nacieron figuras tales como Anita González "La Desideria"; Ester Soré; Eduardo de Calixto, etc.; y Radio Universidad Federico Santa María, en Valparaíso. Estas junto a otras radios que se fueron creando con el proseguir de los años, como Radio Magallanes, Radio Festival, etc. y la amplitud de la señal a “frecuencia modulada”, hicieron de este medio un elemento valiosísimo para la carrera de muchos artistas de la última mitad del siglo XX, es el caso de “La Nueva Ola” y el rescate de la música popular chilena durante los 70, transmitiendo festivales y eventos para toda la población, así también se gestaban programas de entretención y de música, muy importantes como “La Bandita de Firulete", de Radio Portales, programa que en la actualidad ya no existe, producto de la merma que ha tenido este medio ante la televisión que capta una mayor cantidad de personas, teniendo que aferrarse a los cánones que esta dicta, como es el caso de “Música Libre”, en los años 70 y del “Chacotero Sentimental”, a fines de los 90.&lt;br /&gt;           &lt;br /&gt;Una forma de darse a conocer: El disco de vinilo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para hablar de la importancia y la aparición del disco en nuestro país, primero debemos remontarnos a su historia universal, o sea debemos referirnos primero a su creación como tal.&lt;br /&gt;La historia del disco se remonta a 1877, fecha en que Tomás Alva Edison realizó su primera grabación fonográfica. El aparato constaba de un cilindro cubierto por papel de estaño y una bocina dotada de un diafragma al fondo, en el que Edison fijó una aguja. Al dar vueltas a una manivela engranada al cilindro se comunicaba a este un movimiento de rotación, acompañado de otro más lento de traslación. En este forma la aguja, que se apoyaba en el papel de estaño, producía un surco que en su desarrollo ejecutaba una ininterrumpida curva en espiral. Una persona que cantar, hablara o produjera un sonido cualquiera frente a la bocina, emitía ondas sonoras que al entrar en ella provocaban vibraciones en el diafragma y por consiguiente, en la aguja. Al ascender y descender en sus oscilaciones, dicha aguja producía una serie de alzamientos y depresiones minúsculos (crestas y valles) en el papel de estaño, las que representaban con exactitud las ondas originales. Se trataba nada menos que de la inscripción del sonido en un cuerpo sólido, capaz de reproducir en cualquier momento del sonido original.&lt;br /&gt;Diez años más tarde, en 1887, Graham Bell y Carlos Summer Tainter, sustituyeron el papel de estaño por una funda de papel encerado que podía sacarse de un cilindro con facilidad. De esta manera las grabaciones podían guardarse y lo que resultaba más importante, venderse.&lt;br /&gt;La posibilidad comercial fonográfica que se insinuó en el horizonte aguzó el ingenio de un tal Emilio Berliner, quien doce meses después del largo paso dado por Bell y Tainter, apareció en el mercado con unos discos planos y redondos, muy parecidos a los actuales. En lugar de registrar las oscilaciones por medio de crestas y valles, Berliner usaba desviaciones laterales, de mayor fidelidad de sonido.&lt;br /&gt;Las prioridades legales establecidas por Edison primero y luego por Bell los obligaban a grabar con surco y a no imprimir en cera. Su solución consistió en el disco de zinc (metal blando) recubierto finamente con cera de abejas en el que la aguja trazaba un surco en espiral por medio del serpenteo transversal en el registro de las vibraciones. Después de ello aplicaba un ácido que atacaba únicamente al metal desnudo, produciendo una estría en los lugares donde la aguja raspó la cera. El disco quedaba así listo.&lt;br /&gt;Berliner perfeccionó gradualmente su sistema hasta llegar a los discos de acetocelulosa, que permanecieron en el mercado hasta 1948. Entretanto, también los fonógrafos perfeccionaron y abarataron sus sistemas de fabricación, lo que permitió la entrada por millares en los mercados internacionales. El motor eléctrico del fonógrafo, los amplificadores de la válvula y los captadores electromagnéticos, entre otras innovaciones, ingresaron a la reproducción musical a la edad moderna.&lt;br /&gt;El último gran salto perfeccionista de los discos ocurrió cuando estos afinaron sus surcos y permitieron afinar también la aguja que aceleró su giro de 78 revoluciones por minuto a 33 1/3 revoluciones por minuto. Habían nacido entonces (1950) los llamados “long plays”, que a poco, cambiaron su material por vinilita, más barato y sin ruido de fricción.&lt;br /&gt;En el último cuarto de años del siglo XX se aceleró casi a lo increíble la perfección de los discos, que con ayuda de las cintas magnéticas, corregibles y multimontables, permiten grabaciones de tanta pureza como el propio sonido original de voces y orquestas.&lt;br /&gt;El pensamiento general de las personas durante la década de los 60 y 70, era que escuchar un disco, en lo que al goce del oído se refiere, resultaba lo mismo que escuchar al artista “en vivo”. De ahí la importancia del mercado discómano que en Chile presentó algunas curiosidades peculiares.&lt;br /&gt;En nuestro país la industria disquera ha vivido fenómenos que ha debido enfrentar de alguna u otra forma, así desde 1971 la demanda aumentó de tal manera que la producción no alcanzaba a cubrir la mitad de ella que se incentivaba por los movimientos culturales que se suscitaron en este tiempo con la canción de protesta y de irrupción social.&lt;br /&gt;Los primeros discos, en Chile se empezaron a hacer en la década del treinta, mas solo se producían matrices importadas, ya que no se contaban con los medios necesarios para grabar. Sólo algunos años más tarde comenzó a desperezarse la naciente industria y se hicieron los primeros intentos de grabación. Temas como “En Mejillones yo tuve una amor” (foxtrot) y “Antofagasta Dormida” (vals) fueron los primeros balbuceos de lo que ahora ha llegado a convertirse en un gigante. Pero durante mucho tiempo lo que financió a los distintos sellos grabadores fue la producción de música importada. Finalmente, cuando la música nacional tomaba auge - alrededor de 1960, con conjuntos como Las Cuatro Brujas o Los Cuatro Cuartos - dentro del mercado chileno empezó a producirse el curiosos fenómeno de demanda excesiva que se acentuó en la década del 70, así tenemos un curioso ejemplo de que en 1968 se incluyó a los discos dentro del índice de alza del costo de la vida y en 1970, se los consideró como artículos de primera necesidad.&lt;br /&gt;De ahí que mientras el resto de artículos de regalo cambiaba constantemente sus precios, los discos se mantenían inalterables durante mucho tiempo y la gente se apresuraba para comprarlos. Desde 1970 hasta junio de 1972 no cambiaron de precio y en esa fecha experimentaron un alza del 35%; luego en marzo de 1973 subieron en un 200% y cuando finalizaba el mes de julio se estaba peleando una nueva alza. Paralelamente a la situación anterior, el Banco Central consideró todos los anexos a la industria discográfica que debían ser importados (tales como tintas, películas, negro de humo, planchas para Offset, dados para prensas y otros), como artículos suntuarios, castigándolos con impuestos. La situación no tenía salida a corto plazo, las fabricas procesadoras de discos trabajaban más que a plena capacidad en tres turnos, descuidando la mantención mínima de las maquinarias, y sin embargo no podían satisfacer la demanda que cada vez era mayor.&lt;br /&gt;El precio de un disco chileno, durante la década de los 70 era de 3 centavos de dólar, mientras que en el extranjero éstos se cotizaban entre 3, 5 y 7 dólares. La diferencia es obvia y de ahí que se comprenda el gran auge de este mercado en nuestro país. Otro fenómeno notable fue el de la duración de los discos en el mercado, mientras en 1970 de un buen disco se editaban mil copias y, duraban tres meses, en 1973 se llegaron a producir 30 mil copias de un disco, permaneciendo estos por más de una semana en las casas de venta. Obviamente esto repercutió en la variedad de temas con que se trabajaba, es decir, mientras estos se reducían a la mitad, la producción aumentaba cuatro veces.&lt;br /&gt;El fenómeno del aumento de la demanda por discos había sido de carácter mundial; la industria de discos iba creciendo a la par con el mercado de tocadiscos. Esto, aunque en menor escala, también se dio en Chile. Durante el período 1968 - 1969, por cada cien tocadiscos vendidos, solamente ocho compradores adquirían un disco. En 1974 la situación era inversa, pues los que ya tenían tocadiscos y que antes no podían comprar discos (porque l sueldo no les alcanzaba), ahora si podían hacerlo, porque el precio de aquellos no era real y permanecía estático mientras el resto del mercado fluctuaba mes a mes.&lt;br /&gt;Considerando lo anterior, las ventas debieron haber aumentado en un 300%, pero como las fábricas no pudieron absorber la demanda real, aquellas solo quedaron en un 50%.          &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chile, una loca geografía musical&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         La música tal como dijimos anteriormente fue variando según la época, los cambios políticos, sociales o culturales que se fueron gestando y para su mejor comprensión dividiremos al siglo XX en varias etapas diseminadas entre las dos mitades de este siglo.&lt;br /&gt;                    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primera mitad de siglo (1900 - 1950):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El auge de la música docta: “La música no sólo goza de un espléndido presente, gestando en este medio siglo, sino del más prometedor futuro”, presagió en 1955 el escritor y musicólogo Vicente Salas Viú en su crónica “Medio siglo en la música chilena”, al cumplirse 50 años de vida de la revista Zig-Zag. Este presagio tan adornado no fue veraz, pues en la segunda mitad del siglo la música docta no avanzó sino que retrocedió, perdiendo todo lo que había alcanzado a realizar.  &lt;br /&gt;El desarrollo alcanzado por la música en el país durante la primera mitad de este siglo no tuvo paralelo con el de otras naciones, ya sean europeas o americanas. La evolución de esta rama del arte en el viejo continente tuvo en Chile caracteres de revolución, poniéndose bruscamente al día, siendo que había tenido un pasado “provinciano”.&lt;br /&gt;Sólo las óperas italianas, enteramente importadas, llegaban a principios de siglo hasta el Teatro Municipal a entretener a la sociedad santiaguina, y en el norte a los capataces y dueños de las minas de plata. En el Conservatorio Nacional de Música regían las mismas técnicas de enseñanza desde su creación en 1847. En 1913 se oyeron por primera vez las Sinfonías de Beethoven, y al año siguiente los alumnos del Conservatorio ofrecieron su primer concierto ejecutando las desconocidas obras de Bach.&lt;br /&gt;Corrían los locos años 20 y algunos “excéntricos” se alejaban del mundanal ruido del charleston para oír esporádicos conciertos o asistir a audiciones privadas de obras de los grandes maestros del romanticismo - Wagner, Brahms, Schumann -, y de los modernistas de entonces: Mussorgsky, Debussy, Ravel, etc.&lt;br /&gt;La juventud musical de esa época la constituyeron hombres que hoy se recuerdan como los iniciadores de la composición chilena. Enrique Soto (1884 - 1954), entonces director del Conservatorio; Humberto Allende (1885 - 1959), figura sobresaliente del movimiento nacionalista chileno, realizó estudios en el Conservatorio Nacional de Música, al término de los cuales fue comisionado por el gobierno para estudiar la organización musical en los establecimientos de educación primaria y secundaria de Europa y América del Sur. Luego con el mismo propósito, hizo fructíferos viajes a Europa en 1922 y 1932, lo que aprovechó para dar a conocer algunas de sus obras, las que fueron acogidas con elogiosos comentarios como los del célebre compositor francés Claudio Debussy, entre otros. Al mismo tiempo, fue difusor de la música vernácula de nuestro país, en especial de la mapuche, que conoció e investigó personalmente en el sur de Chile. Desarrolló una intensa actividad docente y creadora. Se desempeñó como Profesor de Violín y de Educación Musical en las Escuelas Normales de Santiago y en los liceos: Valentín Letelier, José Victorino Lastarria y Javiera Carrera. En 1942 fue nombrado Profesor en la Cátedra de Armonía y Composición en el Conservatorio Nacional de Música, cargo con el que culminó su carrera. Allende fue miembro de las más importantes sociedades artísticas contemporáneas, siendo uno de los fundadores de la Academia Internacional de Bellas Artes de París. En 1945 fue distinguido con el Premio Nacional de Arte, el que se otorgaba por primera vez a un músico. Entre sus obras más importantes figuran: “Escenas campesinas chilenas” (suite sinfónica); “La voz de las calles” (poema sinfónico); y “Doce tonadas de carácter popular chileno para piano”.&lt;br /&gt;Otros de estos artistas fueron, Alfonso Leng, Próspero Bisquett (1881 - 1959), Acario Cotapos (1889 - 1959) y Carlos Isamitt (1887 - 1974), destacado compositor, pedagogo, pintor e investigador del folklore, que a los diecisiete años obtuvo el título de profesor en la Escuela Normal Superior, José Abalardo Nuñez, su interés por reencontrarse con las autenticas raíces populares tanto criollas como aborígenes lo llevan a recorrer Chile investigando el folklore, finalmente recibe el Premio Nacional de Arte en 1965; entre sus obras se cuentas “El pozo de oro” (ballet basado en una leyenda criolla); “Mito Araucano” (movimiento sinfónico) y “Friso Araucano” (obra coral para solista barítono y orquesta).    &lt;br /&gt;Las tertulias caseras no pasaron más allá hasta la creación de la Sociedad Bach en 1917 por Domingo Santa Cruz Wilson. De los estudiantes que la formaron ninguno era músico, crearon un coro de jóvenes y comenzaron una gran campaña de divulgación de la música que no se conocía en Chile. La batalla de transformación del ambiente musical chileno rindió excelentes frutos; el coro iniciado con ocho hombres creció hasta contar con 150 voces masculinas y femeninas, y en 1927 la Sociedad obtenía su primer gran triunfo: el nacimiento de la Dirección General de Educación Artística.&lt;br /&gt;-Ser músico era como ser saltimbanqui - recuerda Domingo Santa Cruz, de allí que propiciáramos con tanto ahínco la reestructuración de las instituciones musicales existentes. El futuro de un músico estaba en las iglesias, en bandas o enseñaba a otros a tocar un instrumento, y la Sociedad Bach -  ahora con casi todos los músicos en sus filas - logró la reorganización del Conservatorio. Nada quedó en su sitio, los cargos de profesores quedaron vacantes y se llamó a concurso, los alumnos debieron pasar una prueba de readmisión. El Conservatorio en 1928 se transformó en escuela superior de música creándose las carreras de cantante, compositor, pedagogía musical e investigaciones musicológicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música popular y los locos años 20: Durante esta primera mitad de siglo, nuestro país no fue la excepción de los movimientos sociales y musicales mundiales que se gestaron, en la década del 20 preferentemente, los ritmos extranjeros se introdujeron fuertemente durante esta etapa, y la música netamente nacional daba sus primeros pasos para conquistar los mercados foráneos.&lt;br /&gt;El movimiento más significativo de principios de siglo fue el de los llamados “locos años 20”, suscitado mientras gobernaba en Chile el presidente Arturo Alessandri, en medio de un clima incierto que marcaría el paso de una república parlamentaria a una presidencialista que rige hasta nuestros días. La sociedad se inquietaba ante el accionar de las Fuerzas Armadas, el cambio de constitución y la evidente anarquía institucional. Sin embargo la “década del jazz”, como la denominó el escritor norteamericano Scott Fitzgerald, le trajo a nuestro país vientos de alegría que se desprendían de las notas de la trompeta de Louis Armstrong, las excentricidades del charleston y el foxtrot, y los románticos pasos del tango arrabalero argentino, impulsado a la gloria por la voz del uruguayo, “Zorzal Criollo”, Carlos Gardel. A todo esto se sumaba el creciente florecimiento de los night-clubs, cabarets y tabernas, al estilo de Josephine Baker y Maurice Chevalier, como dato anecdótico podemos decir que ya a principios de siglo en el principal puerto de nuestro país existían cinco fuentes de soda por cada varón que habitaba en la ciudad, considerándose a esta como un gran burdel, donde por medio de las influencias extranjeras que llegaban al puerto se escuchaban estos ritmos, que repusieron el ánimo de los porteños tras el terremoto de 1906.&lt;br /&gt; Pese a todo, en nuestro país los locos años veinte se vivieron con mesura y regular calma, al contrario de lo que sucedía el mundo, si no fuera por Valparaíso casi hubiesen pasado inadvertidos los bailes revolucionarios del charleston, presente en los boites de la Subida Clave (actual Subida Ecuador), donde se estrenaban las polleras cortas de las mujeres que causaban revuelo, en una sociedad todavía muy conservadora. En la capital en cambio estos bailes estaban escondidos y se celebraban tertulias de esta índole, en los bares alejados de la sociedad, pues la mayoría de la sociedad estaba temerosa de la incertidumbre política del país y a la vez se avergonzaba de los ritmos desenfrenados que hacían bailar a las más jóvenes, mostrando sus piernas, con faldas que no llegaban a la rodilla, como era la costumbre. Ante la poca aceptación que tuvo el charleston y los ritmos negros que hacían bailar a los jóvenes, se impuso en nuestra sociedad aristocrática y de clase media que empezaba a gestarse el tango, procedente de la argentina y que ya se escuchaba en las principales radios de la época, este baile de características sensuales también escandalizó a la sociedad, pero no con tanto barullo como lo fue el charleston. Escrito en compases de cuatro tiempos, comenzó a prosperar en el último tercio del siglo XIX en lugares de muy mala reputación como bares de soldados, cafetines de suburbios y prostíbulos, estos primeros tangos carecían de autores y a veces eran meras recopilaciones de melodías folklóricas que se tocaban con ritmos casuales y a las que se solía agregar letrillas procaces. A comienzos del siglo XX, el tango toma nuevos aires, poniéndose de moda en París y por consiguiente en toda Europa y Estados Unidos, por lo tanto en la capital Argentina se le olvidó su mala fama y se le comenzó a aceptar en los salones de la alta sociedad y cabarés de lujo, esto le permitió contar con orquestas estables, normalmente sextetos de composición fija (bandoneones, violines, piano y contrabajo). Avanzados los años, en las décadas de 1920 y 1930, se componen las letras clásicas del tango y por ende es el tiempo en que este se pone de moda en toda América. De estas letras se desprende la visión de una sociedad tradicional basada en la familia, que siempre está centrada en la figura de la madre, figura que se ve acechada por los peligros que corren los jóvenes, la corrupción que el cabaré propone a las mujeres y el juego y la disolución a los varones. Las letras clásicas de tango evocan también, los barrios humildes y decentes de Buenos Aires, donde viven gentes sencillas que exaltan las pequeñas virtudes de la modestia y la austeridad. El mundo social que rodea a estos barrios es visto con notorio fatalismo y apuntes de crítica jocosa de las costumbres de las clases adineradas.&lt;br /&gt;Uno de los grandes cantantes y compositores del tango a nivel americano fue el mítico “Carlos Gardel”, cantante uruguayo nacido en 1887. Su verdadero nombre era Charles Gardès, pero ya desde el año 1908 era conocido como “El Morocho”, época en la que también forma un dúo con José Razzano, formándose su identidad como tanguero en Argentina. En 1913, tras la muerte de su compañero de canto inicia su carrera como solista consolidándose en 1933, cuando inicia su carrera cinematográfica en Nueva York, rodando varias películas del género musical destinadas a su lucimiento como cantante, entre estas se cuentan “Luces de Buenos Aires” (1931), “Melodía de Arrabal” (1932), “Tango Bar” (1935), entre otras. El 24 de junio de 1935, el avión en que viajaba para una presentación en Colombia se estrelló, así murió esta figura, leyenda y mito, parte esencial de la mejor música popular y símbolo de su patria adoptiva, Argentina, sin embargo su obra no murió, que fue tomada por otros compositores que llevaron a un sitial importante las obras clásicas de Gardel como “Mano a Mano” (1920), “Melodía de Arrabal” (1932), “Volver” (1935), entre otras.&lt;br /&gt;La vida en el mundo, con esta revolución de locura era sencillamente feliz, pero todo se término con la crisis mundial de 1929, que también afectó a Chile y hizo decaer aún más el mercado musical que empezaba a producir los primeros discos con los primeros artistas populares, principalmente nortinos de puertos de la II región, ya sea de Antofagasta o Mejillones, allí nacieron los primeros temas que se grabaron en Santiago, dedicados a estas ciudades, “En Mejillones yo tuve una amor” y “Antofagasta Dormida”, son clásicos del repertorio popular que apenas salieron al aire se vieron amenazados por esta crisis que puso en receso al mundo entero y que luego se agravó aún más con el inició de la Segunda Guerra Mundial, que acabó junto con la paz, con los ritmos negros, sobreviviendo el único influjo de los “años felices”, el tango, que sin duda también se vio tocado por estos hechos, de ahí tenemos el caso del tema “Silencio”, escrito por Gardel y musicalizado por Le Pera y Pettrossi, que narra la historia de una madre ya anciana que pierde a sus cinco hijos que fueron a combatir por su patria, en el frente francés.&lt;br /&gt;Tras la muerte de Gardel, un nuevo movimiento se comienza a gestar en América, especialmente en Cuba, el cual sigue los compases románticos del tango, pero de otra forma, nacen así los boleros característicos del final de este medio siglo, su base musical se distanciaba mucho de la música española del siglo XVII, basado en el “Bolero” de Ravel. Este tipo de bolero americano musicalmente se compone de dos guitarras y un requinto para las melodías, a lo que se sumaban dos voces que realizaban las armonías, esta fue la estructura típica que prevaleció en toda la década del 40 y que popularizaron el legendario trío “Los Panchos”. Algunos de los máximos autores de este ritmo nuevo fueron Agustín Lara, Osvaldo Farrés, Pedro Flores, Álvaro Carrillo, Julio Gutiérrez, Julio Jaramillo, entre otros.&lt;br /&gt;Este romántico ritmo fue el que llevó a un joven cantante chileno desconocido hasta la fecha a convertirse en uno de los primeros artistas populares chilenos que se consagró en la esfera internacional, es el caso de Lucho Gatica, que siguió los pasos de un destacado músico y cantante chileno que antes también había triunfado en el extranjero, pero no con tanta fama como la que obtuvo Gatica, este fue “El Indio Araucano”, como se le conocía, aunque su verdadero nombre era  Osvaldo Gómez. Este hombre fue el pionero de este género en nuestro país dejando piezas inmortales como: “Te odio y te quiero”, “Un viejo amor”, “Cuando muere la noche”, “Amor se escribe con llanto”, etc. Fue a este artista a quien siguió este intérprete y compositor chileno nacido en Rancagua en 1928, desde muy joven recorrió acompañado de su hermano cantante, Arturo Gatica,  las escasas emisoras de radio queriendo cantar; en el año 1950 se presentó en un programa radial de radio Chilena, el cual conducía el destacado locutor Raúl Matas, a este le fascinó el temple de Gatica por lo que lo contrató por cuatro años en esta misma emisora. Animado por la cubana Olga Guillot, se especializó en boleros, esto le valió triunfar en el mercado brasileño, cubano y mexicano, sin olvidar el chileno, en donde las jóvenes y las mujeres en general morían por tener una foto de aquel cantante romántico que tenía, por lo demás atraía al público femenino, por sus encantos personales, sin embargo la ilusión de sus admiradoras se acabó cuando en 1960, fecha en la que contrae matrimonio con la actriz mexicana Mapita Cortés. Una de sus máximas realizaciones es el bolero “El Reloj”, el cual ha llegado a interpretar en el Carnegie Hall de nueva York y en Hollywood con la orquesta de Frank Sinatra.&lt;br /&gt;Dentro del ambiente popular, pero en otro bloque, la música autóctona de nuestra tierra, también tuvo un gran auge marcando en esta mitad de siglo los pasos de la música tradicional, los cuales perdurarían inalterados hasta mediados de la década del 60, con la transformación que se experimenta con el cantar campesino de Violeta Parra. Fue en este período cuando nace una de las agrupaciones musicales más importantes del folklore chileno, como lo fueron los “Cuatro Huasos”, formados por Jorge Bernales, Raúl Velasco, Fernando Donoso y Eugenio Vidal, todos destacados folkloristas, que tuvieron su primera presentación en julio de 1927 en el Teatro Victoria, de allí en adelante se desarrolla una fructífera carrera de éxitos, llegando a grabar para el sello RCA Víctor, más de 40 canciones en sus estudios de Buenos Aires, recorrieron Centro y Sud América y en 1939 fueron enviados por el gobierno de la época a representar nuestro folklore en el Pabellón de Chile en la Feria Mundial de Nueva York. Son ellos los que sacan a la luz temas clásicos como “Bajando Pa Aysén”, “Mantelito Blanco”, “Matecito de Plata”, “Así es mi suerte”, “Mujer y Penas”, entre otros; todos temas clásicos de nuestro folklore y que sin duda tienen una marcada influencia de los movimientos románticos de la época como el del bolero.&lt;br /&gt;A este connotado grupo de música folklórica, encontramos la incomparable figura de Enrique Motto Arenas, mas conocido como “Chito Faró”, quién es el creador en el año 1946 de uno de los temas más representativos de nuestro folklore como es el tema, “Si vas para Chile”, compuesto mientras se encontraba en Buenos Aires. Originalmente el tema tenía una connotación distinta a la actual, pues solo se hacía alusión a la comuna de Las Condes, donde una vez estuvo trabajando en una compañía de revistas, pues su origen era muy humilde y nunca estuvo cien por ciento ligado al folklore, pues él se inició cantando en cabarets y bares de Valparaíso y Santiago. Otro hito de la música tradicional fue la creación en el año 1948 del tema “Chile Lindo”, por Clara Solovera, que se inspiró mirando a la cordillera desde un ventanal del baño de su casa de Ñuñua; este tema se estrenó en la voz de la famosa cantante Ester Soré, conocida como la “Negra Linda”, durante el Rodeo en San Fernando, a esta composición se le sumaron luego temas como “Mata de Arrayán Florido”, “La Enagüita”, “Manta de Tres Colores”, entre otras, las cuales hizo y ha hecho famosas por todo el mundo la cantante Ester Soré que nació de un grupo semillero de la radio Agricultura, cuando esta recién se estaba formando, sin embargo pese a su éxito, Ester Soré, durante la última mitad del siglo ve interrumpida su carrera por motivos que afectaron, también a la mayoría de los folcloristas chilenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segunda mitad de siglo (1950 - 1999)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El retroceso de la música docta: Para muchos entendidos en materias de música docta, este estilo durante la segunda mitad del siglo XX fue más que de avances, de retrocesos, pues la labor realizada en los años 1920 y 1930 fue mucho más fructífera que la que se realizó en los años 70 y 80. Sin embargo en otra visión menos conservadora la música docta, en este período evolucionó y se acercó a las raíces propias de la música tradicional chilena, creándose generaciones de compositores que estuvieron y están muy ligados aún a la música propiamente chilena.&lt;br /&gt;         La labor más plausible y memorable para los músicos chilenos que se realizó en el Instituto de Extensión Musical (IEM), fue la de fomentar y difundir la música nacional, creando Festivales Bienales de Música Chilena y los Premios por Obra que duraron veinte años, hasta 1968. En estos Festivales existía una masiva concurrencia de público, el cual asistía a las funciones de manera gratuita y además participaba con su opinión preseleccionando a los participantes en una primera instancia, así la música docta se acercaba a la gente común que no conocía este arte, reservado a clases más acomodadas. Los premios en dinero no fueron nunca extraordinarios; la difusión de obras nuevas fue el principal aliciente, especialmente para los jóvenes compositores consagrados. Los festivales obligaron a los compositores chilenos a trabajar, pues la recompensa era grande: muchas de estas obras se grabaron y otras fueron editadas y enviadas al extranjero por medio de las embajadas.&lt;br /&gt;Así se destacaron compositores tales como Domingo Santa Cruz, Alfonso Letelier, Juan Orrego Salas, Carlo Botto, Alfonso Montecino, Carlos Riesco, Gustavo Becerra, León Schidlowsky, Roberto Falabella, Eduardo Maturana, Tomás Lefever y Fernando García. Quizás el más importante de todos estos fue y es actualmente Gustavo Becerra Schmidt, famoso compositor chileno radicado en Alemania, país donde vivió el exilio tras el golpe de estado de 1973, estudió composición con Pedro Humberto Allende y Domingo Santa Cruz, violín con Ernesto Ledemann, piano con Alberto Spikin y dirección coral e instrumental con Armando Carvajal, todos estos estudios le valieron obtener el título de Licenciado en Composición y Musicología en la Universidad de Chile, formando en esta casa de estudios a grandes compositores como Luis Advis, Carlos Botto, Roberto Falabella, Fernando García, Sergio Ortega, Hernán Ramírez y Cirilo Vila. Su enorme producción musical y su marcado talento le valieron que en 1972 fuese homenajeado con el Premio Nacional de Artes, mención Música; un año después es exiliado del país junto a una amplia gama de artistas doctos y populares que según el gobierno impuesto, “atentaban con sus obras a la moralidad del país”, es por eso que se radicó en Alemania donde perfeccionó sus estudios y se dedicó a componer obras clásicas complejas y ayudar al conjunto chileno Quilapayún que residía en Francia.&lt;br /&gt;Otro compositor destacado es Luis Advis quien actualmente es presidente de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor y profesor de estética en la Universidad de Chile, estudió piano con Alberto Spikin y composición con Gustavo Becerra. Desde muy joven manifestó un marcado interés para con la música latinoamericana, lo cual le llevó a investigarla y a componer obras sinfónicas y música de cámara, basadas en tradiciones musicales del continente. Durante la década de los 60 tuvo en mente uno de los proyectos musicales que lo harían conocido en todo el mundo, escribir una cantata sinfónica que relatara los crueles acontecimientos acaecidos en 1907, en la matanza de la Escuela Santa María, primero compuso una cantata clásica, pero luego la adaptó para instrumentos nativos y más tradicionales arreglando el tema especialmente para el joven conjunto chileno Quilapayún, que en 1970 estrena la conocida Cantata Popular Santa María de Iquique, que se tradujo luego al francés, ingles, alemán, portugués y japonés. El golpe de estado propiciado por las fuerzas armadas lo hacen exiliarse en España, donde continúa su labor investigativa y es allí donde compone otra de sus obras sinfónicas más importantes del repertorio chileno, la sinfonía en tres partes, Los Tres Tiempos de América, en la cual trabaja junto al conjunto Quilapayún y la cantante Paloma San Basilio, así mismo compone más obras de cámara que son interpretadas por grandes orquestas de Europa. A su vuelta a Chile en 1991, ocupa el cargo de Director Musical de la Universidad de Chile, cargo que pese a todo aún mantiene.&lt;br /&gt;Así también la música sinfónica se unió a la composición popular y se afianzó a los movimientos políticos reinantes (de ahí su decadencia), durante el primer año del gobierno de Salvador Allende, por ejemplo se crea la “Orquesta Sinfónica Popular”, dirigida por Sergio Ortega, destacado compositor docto, autor de temas contingentes muy conocidos como “El Pueblo unido jamás será vencido”; esta orquesta sería la encargada de interpretar todos los himnos de la Unidad Popular, en campañas políticas y actos solemnes, además acompañarían a conjuntos y cantantes adictos a este régimen que eran seguidos por la población, sin embargo este proyecto planteado por el presidente Allende no tuvo buenos frutos y se disolvió en 1972. En este mismo año es cuando se nota evidente la mezcla de la música docta con la popular, al instalarse como director de la Orquesta Filarmónica Nacional, Eduardo Moubarak, que decide acompañar al conjunto Quilapayún, en una obra sinfónica denominada “La Fragua”, creada por Sergio Ortega en honor del cincuentenario del Partido Comunista de Chile.&lt;br /&gt;Pasado el tiempo y con los avatares del golpe de estado la música docta se silenció y los grandes compositores tuvieron que emigrar hacia otros países que les dieron asilo, así no se registraron grandes composiciones ni presentaciones importantes en la década del 80 y 90, solamente a fines de esta hemos podido constatar que la música docta ha vuelto a emerger poco a poco con voces tales como la soprano Verónica Villarroel, destacada cantante reconocida a nivel mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La evolución y el silencio de la música popular: Es quizás esta mitad de siglo la más provechosa para la música popular que empezó a diversificarse de manera sorprendente según pasaban los años.&lt;br /&gt;Podemos decir que el gran impulso de todo este acontecer musical lo dio el mítico Lucho Gatica, nuestro primer gran artista chileno que triunfaba en el mercado extranjero y nacional, llegando a ganarle en este último al rey del rock, Elvis Presley, quién causaba furor y sensación en las mujeres en todo el mundo. Sin embargo, en la década del 50 los adultos preferían escuchar los románticos sones del bolero hecho en Chile, como “El Reloj”, que escuchar la escandalosa música de los jóvenes con Elvis; esta disputa musical, siempre ganada en nuestro país por Gatica se mantuvo constante durante toda la década del 50.&lt;br /&gt;Todo esto cambia cuando llega la década del sesenta, en la cual un grupo de algo más de 50 intérpretes, entre grupos y solistas, inundaban el mercado disquero criollo, copaban la programación de las radios, realizaban exitosas giras y se convirtieron, sin darse cuenta, en ídolos. Se comenzaba a gestar en nuestro país un fuerte movimiento musical que más tarde se conocería con el nombre de la “Nueva Ola Chilena”, de este movimiento destacaban las seguidoras de los ídolos, bautizadas como las “calcetineras” quienes eran capaces de cualquier sacrificio por tocarlos, saludarlos, besarlos y conseguir el mayor trofeo: un autógrafo.&lt;br /&gt;La locura era total. A mediados de los sesentas figuras como Lalo Valenzuela, Cecilia, Fresia Soto, Gloria Aguirre, Luis Dimas, Sergio Inostrosa y Carlos González disputaban palmo a palmo, y hasta ganaban, los primeros lugares de las listas de popularidad y ventas a extranjeros de la talla de Los Beatles, Elvis Presley, Dean Read, Neil Sedaka y Paul Anka.&lt;br /&gt;Los sellos discográficos no lo podían creer. Sus apuestas locales les llenaban los bolsillos de monedas. En los estudios de la desaparecida RCA, ubicados en la calle Matías Cousiño y luego en Catedral, se concentraba la mayor parte de las grabaciones de la Nueva Ola. Las sesiones de grabación eran en vivo y de corrido, pues aún no existían los medios para grabar por pistas. El mayor hito de venta, fue el tema "El rock del mundial", interpretado por Los Ramblers. Los discos de velocidad 45, muy difundidos en Santiago, y 78 revoluciones, en regiones, desaparecían rápidamente. Los fanáticos hacían colas en las disquerías. En cuanto se anunciaba que llegaría una partida, se armaba una larga fila en la entrada de la tienda una y hasta dos noches antes.&lt;br /&gt;Paralelamente, también en 1962, Peter Rock grabó "Entre la arena y el mar", un bolero compuesto por Jorge Pedreros pero interpretado al estilo rock &amp; roll. Siguieron este arriesgado camino también, los Carr Twins con "Vida mía" y "Verónica" de Danny Chilean.&lt;br /&gt;Entre 1962 y 1966, según algunos hasta 1967, los cantantes criollos dominaron a su gusto la escena musical. Luis Dimas, Pat Henry, Danny Chilean o los hermanos Zabaleta convertían todas las canciones que les entregaban creadores como Jorge Pedreros, Gustavo Arriagada y Hugo Ramírez en éxitos. Entre las mujeres, voces privilegiadas y personalidades carismáticas como Gloria Benavides, Luz Eliana, Cecilia y Fresia Soto lograban y se turnaban en las preferencias del respetable, que las elevó a la categoría de "ídolos".&lt;br /&gt;Todo esto incentivó a la vez a la radio y a la proliferación masiva de revistas juveniles como la revista “Ritmo”, que con portadas llenas de fotos de los ídolos contaban los pormenores de sus actuaciones y datos personales de estas primera estrellas populares chilenas. La radio también se apegó mucho a este movimiento así el gran Raúl Matas en su exitoso programa “Discomanía” de Radio Minería, hacía vibrar a Chile con los temas recién grabados de estos artistas, popularizándose temas como “La balada de la tristeza” de Buddy Richard, “Como deseo ser tu amor” de Los Galos, “Te perdí” de José Alfredo Fuentes, “Olvidarte nunca” de Los Golpes, etc.&lt;br /&gt;Sin embargo, durante los años sesenta la esfera musical no giró solo en este ambiente, la influencia de los Beatles y la “revolución del amor”, propiciada por el movimiento hippie, caló hondo en la juventud chilena, especialmente santiaguina que ya hacia finales de esta década realizaba su propio “Woodstock” a la chilena, en el sector de la Reina, en el cual bandas chilenas apegadas a este género interpretaban canciones durante dos días, especialmente fin de semana. A esto se sumó otro movimiento más ligado a las raíces de la tierra y que giró en torno a la figura de una de las mayores exponentes del folklore chileno, como lo fue Violeta Parra, mujer muy humilde, analfabeta y autodidacta, cualidad que la llevó a aprender guitarra y percusión, conocimientos que uso en bien de robustecer la música de la tierra.&lt;br /&gt;Durante 1960, en este ambiente destacó la “Peña de los Parra”, carpa ubicada en la Reina que daba cabida a todos los artistas interesados en difundir el folklore y donde también actuaba Violeta, en su carpa de la Reina se iniciaron grupos como Quilapayún, solistas como Víctor Jara, “Tito” Fernández, Patricio Manns, principal impulsor de este movimiento de “La Nueva Canción Chilena”; Isabel y Angel Parra, estos últimos hijos de Violeta. También en esta carpa fue donde Violeta creó varias de sus composiciones más recordadas como “Gracias a la vida”, “Run - Run se fue pal norte”, “El Albertío”, entre otras, en las cuales se contaban recopilaciones que ella misma hacía en los campos del sur de nuestro país. En el año 1965, Violeta Parra se suicida en su famosa carpa, dejando un legado importantísimo para las futuras generaciones, pese a esto la carpa sigue funcionando en manos de sus dos hijos quienes se empeñan en difundir aún más la música de su madre. Es este lamentable hecho el que marca el paso hacia un nuevo movimiento cultural representado por los artistas chilenos que se empeñan en recuperar la música propia de la tierra, así nace el conjunto “Cuncumén”, cuna de Víctor Jara, los “Huasos Quincheros”, toman fuerza “Los Cuatro Cuartos” que en 1965 editan el disco “Adiós al 7º de línea”, obra basada en los versos de Jorge Hinostroza; Margot Loyola, difunde su trabajo investigativo, Pedro Messone salta a la esfera musical con temas como “El Corralero” de Sergio Sauvalle y “El Ovejero”, y así una infinidad de cantantes nacen, haciéndose necesario la existencia de un sello discográfico realmente interesado en difundir esta música, así nace la “Discoteca del Cantar Popular” (DICAP), en 1965 - 1967, sello que albergará a la mayoría de los folkloristas hasta 1973.&lt;br /&gt;Chile durante 1965 vive un clima de agitación social leve, el cual es producido por la Reforma Agraria que impulsa el presidente Eduardo Frei Montalva, lo que hace despertar el sentido social en muchos artistas del ambiente tradicional folklórico, es así que en 1965 nace la agrupación musical más representativa del movimiento de la “Canción con contenido social” o “Canción de protesta”, el conjunto Quilapayún, que en lengua mapudungún significa “tres barbas”. Este conjunto nacía bajo el lema de la revolución del proletariado que llegaría el poder, así vestidos con poncho negros, ojotas y con largas barbas, cantaban himnos de solidaridad con el obrero, lo que los llevó a ser el grupo oficial del Partido Comunista de Chile. Durante la década del sesenta editaron varios discos entre los cuales destaca “Canciones de Latinoamérica”, donde trabajan con Víctor Jara, quién pasa a ser su director musical hasta 1969, el disco “Por Vietnam” donde se hacía una crítica a la guerra en ese país y el disco “Basta” de 1969 donde se incluye el tema más popular y conocido que es “La Muralla”, cuya letra es de Nicolás Guillén.&lt;br /&gt;Fuera de este grupo, hacia esta fecha emergían otras voces de jóvenes universitarios de la Universidad Técnica del Estado, en Santiago que viviendo el proceso de reforma universitaria, alentaban con sus cantos en las peñas de estas instituciones los cambios revolucionarios que se debían realizar, así nace el conjunto “Inti Illimani”, quién se pone junto a los estudiantes y al obrero que pronto alcanzará el poder, a este se une la voz incomparable de Víctor Jara, joven compositor de origen humilde que le toma e impulsa el canto social en Chile.&lt;br /&gt;Sin embargo, todo esto se realzará aún más en 1970, cuando asume el poder el socialista Salvador Allende, quién en su programa tiende a resaltar las artes y la música, creando un departamento de promoción cultural a cargo del Ministerio de Educación, que encabezaría Víctor Jara. Así este departamento dio impulso a obras tales como: la creación de una obra musical donde se expresara de manera didáctica el plan de las 40 medidas del gobierno popular, este fue encargado al conjunto Inti Illimani, que en 1971, editaba ya, el disco “Canto al Programa”, así mismo se dio impulso a la obra de Luis Advis, la “Cantata Popular Santa María” que sería interpretada por le conjunto Quilapayún en 1970, junto a esto nació la idea de organizar un festival del cantar latinoamericano chileno, en el cual participaron en 1973, la mayoría de los conjunto de este movimiento; uno de los últimos trabajos de este organismo fue la creación de un disco donde se unían todas las voces del cantar social para defender al gobierno amenazado por el brazo “sedicioso” de la derecha, este disco se tituló “No volveremos atrás” y hasta nuestros días se encuentra desaparecido. Durante el año 1973 el Departamento de Promoción Cultural, decide enviar embajadores culturales a Francia e Italia, para esto designa a los conjuntos Quilapayún e Inti Illimani, quienes parten a representar a Chile culturalmente, no sabían que el viaje de tres meses que comenzó en agosto, duraría 17 años.  &lt;br /&gt;Fuera de todo esto, la década el 70 estuvo marcada por un movimiento musical muy fuerte que no nació de las radios, sino de la televisión que ya iba ganando más adeptos, un programa llamado “Música Libre” marcó a los jóvenes de aquella época que no se interesaban por los problemas sociales, sino que buscaban solo entretenerse con la música. Fue así que se hicieron conocidas canciones inmortalizadas por varones y jovencitas, entre las que contamos “Chico de mi barrio” de Tormenta, “Mamy Blue”, “De boliche en boliche”, “Salta pequeña langosta”, etc. A esto agregamos aún más el fenómeno que causaba en Chile la primera banda de música tropical que ya desde 1964, fecha de su fundación, venía causando furor en las fiestas o reuniones sociales de cualquier índole, es en esta fecha, 1970, cuando la legendaria “Sonora Palacios” empieza a cobrar fuerza con temas como “El Galeón Español”, “Un año más” y el conocido “Negro José”, junto a esto encontramos la influencia extranjera que trae a Chile voces de artistas consagrados en el género romántico y recordados hasta hoy día, como es el caso de Sandro, Piero, Franco Simone, Leonardo Favio y Nino Bravo, entre otros tantos como los chilenos “Angeles Negros”, que con sus románticos temas hacían soltar lágrimas a mujeres y hombres que padecían penas de amor, de ellos se recuerdan temas clásico como “Y volveré”, “El rey y yo”, “Debut y despedida”, “El enviado del amor”, etc.&lt;br /&gt;La música popular en Chile iba cobrando altura, sin embargo un amargo hecho político terminó por liquidar toda esta maravilla musical y artística, el 11 de septiembre de 1973, las fuerzas armadas se toman el gobierno constitucional de Salvador Allende argumentando un grave quiebre a la constitución política del país, así se reprime duramente todo lo que tuviera relación con el régimen de la Unidad Popular, se establece censura en las radios y televisión, y se requisan libros y material audible, los cuales son destruidos o quemados, muchos artistas son exiliados o huyen del país, mientras otros son apresados, como es el caso de Angel Parra y Víctor Jara, el cual es cruelmente asesinado en el Estadio Chile el 15 de septiembre de 1973, esto provoca consternación y un rechazo mundial de parte del mundo artístico para con el régimen del general Pinochet. La música y las artes propias de Chile son censuradas estrictamente por 10 años, en los cuales grupos como Quilapayún, Inti Illimani e Illapu, no pudieron entrar más al país, ni presencial ni musicalmente.&lt;br /&gt;Fue la época menos fructífera del arte la de los años 1973 a 1980, era la primera vez que una dictadura prohibía tan enérgicamente y destruía la producción completa de los artistas chilenos que en un tiempo emergieron. Durante este período se instaura en Chile un sistema económico muy distante al que la gente se había acostumbrado, con el general Pinochet como Presidente de la República se postula la idea de liberar la economía chilena, contexto sobre el cual las fronteras chilenas se abren para el mercado internacional que enviaba una gran cantidad de productos desconocidos hasta ese momento en el país, las vitrinas antes vacías se llenan de productos importados, que demuestran ser mejores que los chilenos, así también el mercado musical se llena de ídolos internacionales y nuestra elección musical se torna fuerte ante los artistas internacionales como Julio Iglesias y José Luis Rodríguez “El Puma”, quienes también en estos años son invitados al Festival de la Canción de Viña del Mar que trae consigo otro gran invitado como es la primera transmisión a color del país. Fuera de esto y ya a fines de los 70, empezamos a recibir recién los efectos del apogeo de la música disco, naciendo en los 80 las primeras discotecas en Chile, siguiendo el modelo de John Travolta y la película “Fiebre de Sábado por la Noche”, así mismo se bailan en las llamadas fiestas de “toque a toque”, ritmos tales como los de KC y los Bee Gees. En plena década de los 80, nuestro país recibe nuevos ritmos provenientes esencialmente de Estados Unidos, país que comienza a manejar el mercado disquero en toda latinoamérica, comenzamos a escuchar entonces a Michael Jackson y Madonna, los reyes del “Pop”, estilo musical recién nacido; a Depeche Mode, impulsores del New Wave y a Grandmaster Funk, con el Rap. &lt;br /&gt;Pese a todo la década de 1980, no fue una época de silencio para el artista internacional, con las libertades que el gobierno cedió a los ciudadanos se comenzaron a organizar nuevamente peñas y grupos de teatro, así durante los años 83 y 84 nace el sello discográfico Alerce, sello que fue el motor de un movimiento cultural conocido como “Canto Nuevo”, este grupo de cantantes y compositores contestatarios al régimen dictatorial, se preocuparon del problema social surgido tras la crisis económica de 1982, que dejó al país sumido en la pobreza y la cesantía más alta de la historia, con más de la mitad de la población chilena sin trabajo. Este grupo de artistas sin embargo, reaccionaba contra el régimen de una manera muy particular, pues en sus canciones no hablaba de un rechazo abierto y cerrado contra el régimen sino que este lo disfrazaba y lo hacía entender a las personas que pacientemente los escuchaba en las peñas y centros de eventos tales como “La Peña Francés” en Valparaíso y el “Café del Cerro”, en el Cerro Santa Lucía, en Santiago. De este grupo de artistas tenemos a Oscar Andrade, Hugo Moraga, el dúo Swenke y Nilo, el grupo Abril, Eduardo Gatti, con su tema “Los Momentos”; Eduardo Peralta; el grupo Santiago del Nuevo Extremo, conocido por su canción “Mi Ciudad”; el grupo Ortiga; Isabel Aldunate; Cristina González; César Palacios; Sol y Lluvia, entre otros.&lt;br /&gt;Es quizás este último grupo el que se destacó como el más contestatario al régimen de Pinochet, el trío Sol y Lluvia, que en peñas y en el “Café del Cerro”, cantaba sus composiciones que hablaban de manera directa contra la dictadura, así es en este bar donde nacen canciones como “El largo tour”, “El emperador”, “Para que nunca más” y quizás la más emblemática “Adiós general, adiós carnaval”, canción que caracterizó los movimientos de lucha popular contra el régimen.&lt;br /&gt;Junto a todo este movimiento musical, renacía también el teatro y se creaba el Teatro Experimental ICTUS y el ITUCH, a la vez que nuevos sones se sumaban a la lucha directa contra el régimen. Un grupo de jóvenes de clase media santiaguina se unen para formar un grupo de música rock que marcaría a toda una generación joven que vivía los alborotados años 80, así nace el grupo “Los Prisioneros”, que con un mes de existencia ya eran récord de ventas en el país, compitiendo con la música internacional que tenía una fuerte influencia en nuestra sociedad liberalista. En cada presentación mezclaban los temas contingentes de sus canciones con los temas comunes de la juventud que antes no se expresaban y que estos muchachos supieron cantar y hacer oír, a cada instante se mostraban sus videos en televisión, en los programas musicales que debutaban en la pantalla chica nacional, mientras sus temas tenían un lugar importante en las radios de frecuencia modulada del país, donde alternaban lo nacional de “Los Prisioneros”, con Soda Stereo o Michael Jackson.&lt;br /&gt; Fueron quizás estos movimientos culturales los que ayudaron a llegar el momento en que las fronteras del país se abrieron y dejaron entrar a los artistas exiliados que por mucho tiempo esperaban volver a su patria. Durante todo el año 1986 empezaron a llegar los primeros exiliados políticos y en 1988, llegaban a Chile los emblemáticos grupos musicales y cantantes, motores de la revolución del proletariado de 1970; es también en este año cuando se realizan masivos recitales populares donde estos grupos que habían luchado duramente contra  el régimen en el extranjero, muestran al público chileno los frutos musicales del exilio, es así como se organizan recitales en la población La Bandera, donde se presenta Inti Illimani e Illapu, en teatro California, donde se presenta Quilapayún, en el Liceo de Quilpué, donde se presenta Osvaldo “Gitano” Rodríguez, etc. &lt;br /&gt;Durante los años 90, con la democracia ya recuperada, el “Canto Nuevo” se quedó sin horizonte, el principal motor de sus cantos era ir en contra del régimen dictatorial que ya se había derribado, por lo que este movimiento fue perdiéndose hasta casi desaparecer, el espacio de la música autóctona también se achicó, pues muchos de los artistas que colmaban este género se quedaron en los países donde vivieron su exilio, los únicos que volvieron al país fueron Inti Illimani e Illapu, que por toda una década y más, han luchado por retomar el camino perdido del folklore, claro que ahora no orientado a la cuestión política y social, sino que orientado a recuperar el sentido e idea de nacionalidad.&lt;br /&gt;Fuera de este ambiente la década del 90 fue poco fructífera para el artista chileno, pues pese a no existir censura, ahora existe otro problema quizás más grave que es la falta de medios y de apoyo para ejercer el arte. Pese a esto encontramos en nuestro país a grupos importantes de distinto ámbito que emergieron ante las adversidades, tenemos el caso del grupo “Los Tres”, quienes se apoyaron en las composiciones de Roberto Parra, hermano de Violeta Parra, creando un movimiento de rock, nuevo para el ambiente nacional, otro grupo de rock más tradicional es “La Ley”, que al no encontrar más espacio en el país decide emigrar a México donde se ha desarrollado y ha logrado llegar a los primero lugares de los rankings internacionales, otros casos menos famosos tenemos de grupos como Canal Magdalena, Lucybell, etc. En lo que respecta a la música romántica tenemos los casos de artistas que nacieron en los 80, pero que comenzaron a prosperar en la década de los 90, es el caso de Miriam Hernández, Luis Jara y Alberto Plaza, más avanzada la década encontramos a Pablo Herrera que logra ocupar un lugar importante en nuestro mercado disquero. En el aspecto bailable las antiguas orquestas como la Sonora Palacios, la Sonora Tommy Rey, Giolito y su Combo y Pachuco y la Cubanacán, fueron perdiendo su lugar siendo desplazadas por movimientos foráneos que provienen de nuestro hermano país, Argentina, este movimiento provoca en Chile a fines de esta década una fiebre por la música tropical, denominada por la gente como música “Sound”.&lt;br /&gt;Por ritmos extranjeros, nace en Chile un movimiento originado en las clases bajas, de canto Hip - Hop que tiende a reivindicar la labor social de la canción denunciando los problemas de la gente, la miseria y la pobreza de muchas poblaciones, es así que por tiempo relativamente corto de mediados de esta década y fines de esta se conocen grupo de este canto como Tiro de Gracia y Makiza, entre otros, todos estos de poca duración o pocos adeptos.&lt;br /&gt;La influencia extranjera en tanto ha sido importante en este período, dejando al mercado chileno prácticamente muerto, privilegiándose por sobre todo la música pop en inglés o la música tropical denominada Sound. Últimamente el mercado chileno ha privilegiado por sobre todo la música bailable, pero ya no Argentina, sino la que posee ritmos de salsa y otros sones brasileños, creándose actualmente una fiebre de los ritmos denominados “Axé”.&lt;br /&gt;            &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CONCLUSIÓN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas veces pensamos que nuestra historia musical es larga y abundante o a veces pensamos que es nula y que solo hoy a prosperado, estas dos visiones son erradas y nos plantean una cierta duda después de que observamos que la evolución cultural en Chile no es larga, pero sin embargo ha sido variada. Las primeras composiciones como vimos datan de 1930, pero solo en la década del 50 se da el real empuje para que el artista chileno llegue al mercado internacional, de ahí comienza una rápida evolución hasta 1973, llegando a contarse en este tiempo a más de cincuenta grupos chilenos por década, en los distintos géneros del cantar popular.&lt;br /&gt;Todo este apogeo musical duró solo hasta 1973, cuando se decreta el silencio para las artes, como pudimos apreciar esto provocó un retroceso significativo en la música chilena, que al llegar nuevamente la democracia no pudo encontrar el horizonte que había tenido hace 20 años atrás. Esto se ve ayudado, para peor, con el liberalismo y la libertad para que entren a nuestras tierras productos extranjeros, que sin duda se apoderaron desde 1980 de la cultura tan bien atesorada que tenía nuestra nación, la música popular y propia de nuestra tierra se cambio y se  sigue cambiando por ritmos foráneos que invitan a los oyentes a los oyentes a solo entretenerse y no ha valorar lo propio del país. No se trata de criticar el sistema económico impuesto que, sin duda afecta a la cultura, sino que la idea es dar una señal de alerta de que no debemos sobrevalorar la cultura de otras tierras dejando de lado la propia nuestra, tal como lo apreciamos en el trabajo podemos hacer una clara comparación de lo que ocurría en 1960 o 1950 cuando más del 70% de la población escuchaba la música que se hacía en Chile, con lo que ocurre actualmente en donde el mercado nacional ha sido reducido a menos de la mitad de lo que era en 1970, siendo ocupado los calzos restantes por movimientos culturales foráneos como el Sound, el Axé y otros, que nos hacen perder nuestra identidad.&lt;br /&gt;Es hora de que nos demos cuenta que Chile necesita reencontrar su horizonte musical, y reaprender a valorar su cultura y no la de las demás naciones por sobre la nuestra, algo muy difícil en este mundo cada vez más global. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BIBLIOGRAFÍA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ercilla: 2000 semanas”&lt;br /&gt;Editorial: Sociedad Editora Revista Ercilla Ltda.&lt;br /&gt;Edición: Diciembre de 1973&lt;br /&gt;Páginas: 141 - 148&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Educación Musical V”&lt;br /&gt;Autor: Luis Margaño Mena&lt;br /&gt;Editorial: Universidad Católica&lt;br /&gt;Edición: Segunda, marzo de 1968&lt;br /&gt;Páginas: 74 - 78&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La Nueva Canción Chilena”&lt;br /&gt;Autor: Carlos Torres, Claudia Riquelme&lt;br /&gt;Editorial: Universitaria&lt;br /&gt;Edición: Primera de 1996&lt;br /&gt;Páginas: 102 - 136&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Chile Musical”&lt;br /&gt;Autor: Osvaldo Cadiz&lt;br /&gt;Editorial: Universidad Católica de Valparaíso&lt;br /&gt;Edición: Segunda de 1999&lt;br /&gt;Páginas: 10 - 80&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Enciclopedia Multimedia Encarta”&lt;br /&gt;Temas: Bolero, tango, Lucho Gatica, Carlos Gardel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Almanaque de Chile 1974”&lt;br /&gt;Edición: Primera de 1974&lt;br /&gt;Páginas: 250 - 285&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16079468-112723356514270647?l=joaquinmurieta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://joaquinmurieta.blogspot.com/feeds/112723356514270647/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16079468&amp;postID=112723356514270647' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16079468/posts/default/112723356514270647'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16079468/posts/default/112723356514270647'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://joaquinmurieta.blogspot.com/2005/09/evolucion-de-la-musica-chilena-en-el.html' title=''/><author><name>Ricardo Loyola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02635214393761157282</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16079468.post-112723329954666852</id><published>2005-09-20T09:20:00.000-07:00</published><updated>2005-09-20T09:21:39.556-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>COMENTARIOS A LA PONENCIA DE DON JULIO ALEGRIA DE LAS HERAS “LA CUECA URBANA O “CUECA CHILENERA””.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“… que el canto tiene sentido&lt;br /&gt;cuando palpita en las venas&lt;br /&gt;del que morirá cantando&lt;br /&gt;las verdades verdaderas&lt;br /&gt;no las lisonjas fugaces…”&lt;br /&gt;                                   (Manifiesto, Víctor Jara 1973)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscando por el mundo global del Internet, encontré varios trabajos de diversos exponentes e investigadores, muchos de estos muy fundamentados y muy interesantes, otros muy poco veraces y confusos para quien, con un mediano conocimiento, como el público general, le sería difícil de entender y caería este, en una gran laguna de ignorancia y creería en cosas que realmente no son. Mi propósito es analizar esas falencias, dar mi opinión y mis fundamentos para ayudar a este trabajo que puede llegar a ser valioso para el ambiente investigativo nacional.&lt;br /&gt;Para hacer más comprensivo mi trabajo partiré analizando sistemática y ordenadamente el ensayo que he citado y dividiré para esto el presente ensayo en tres partes: “La cueca como vertiente de folklore”, “Lenguaje, ritmo e instrumentalización de la “Cueca Urbana””, “Trascendencia transversal del folklore a lo largo de la historia musical chilena”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cueca como vertiente de folklore.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos trabajos se han hecho de la cueca, sus orígenes, sus pasos, su trayectoria, su instrumentalización, los textos, etc., en este breve ensayo no nos referiremos a ninguno de estos temas en el fondo, pues habrán autores más veraces que podrán dar un sentido más perfeccionado a esta investigación que se debe hacer con gran conocimiento y veraz sentido de la realidad. Lo que nos atañe en este trabajo es tratar de dibujar, de una ficción realizada en la ponencia que señalé en el inicio, un realidad legítima y argumentada en cuanto al folklore y la cueca como tal (entendiendo a esta como una expresión más del folklore y no como entienden muchos jóvenes incautos de hoy, que cueca es sinónimo de folklore chileno en su concepción global).&lt;br /&gt;Partamos por lo primero, en la ponencia se señala que la cueca, de origen campesino es la única que se ha masificado de forma amplia en el escaso espectro cultural chileno durante toda su historia musical, llegando a constituirse (cito textual) prácticamente en el único y auténtico estilo de cueca. Aquí evidenciamos una falta de análisis y quizás sesgo político, por quizás, la posición política del exponente, pero bueno aunque seamos del color político que seamos el análisis debe ser cabal y veraz, creo que la gran mayoría de las personas reconoce que no solo se conoce este estilo de cueca y la historia de la música lo evidencia. Recordemos que en los años 1960 y fines de 1955 se comenzó a desarrollar un movimiento reformador del folklore chileno, de la mano de grandes artistas como son Pedro Messone, Rolando Alarcón, Los Cuatro Cuartos, Los de Las Condes, Los Paulos, Los de Santiago, Mira y Poncho, Los Ponchos Rojos, Las Cuatro Brujas, Los Solitarios, etc., este movimiento se conoció como el NEO FOLKLORE el cual cambio radicalmente los ritmos y estilos folklóricos que habíamos conocido hasta entonces, se dejó la manta y el apero típico de huaso de fundos sureños o centrinos y se impuso un estilo citadino, de capital, diremos “santiaguino” con voces jóvenes el cual quiso dar luces y demostrar que el ciudadano, el hombre estresado de la capital chilena especialmente, también sentía el folklore chileno y de una manera especial, distinta de la antes expresada por ejemplo por los Cuatro Huasos, los Cuatro Hermanos Silva, etc.&lt;br /&gt;La trascendencia de este movimiento fue mayúscula, de aquí salieron grandes obras folklóricas conocidas por la gran mayoría de nuestros pueblo, y a la vez se dieron nuevos cauces a la interpretación de nuestro baile tradicional la cueca, se difundieron nuevos estilos de cueca aun tarareados y conocidos, me atrevo a decir por la gran mayoría de la población. Es común encontrar en compilaciones por ejemplo, la cueca “Adiós Santiago Querido” de Segundo Zamora cantada por los Cuatro Cuartos, con un estilo muy distinto a lo que lo cantaban Los Cóndores y Los Baqueanos con Silvia Infanta por ejemplo.&lt;br /&gt;Con esto queda de manifiesto que no siempre ha sido conocida la cueca en su versión tradicional y no es esta solamente la que se conoce como la “única y auténtica”, hay fuera de este gran movimiento otros estilos que tuvieron trascendencia, incluso dentro de la misma Nueva Canción Chilena en su primera parte (anterior a 1970). La aseveración hecha en la ponencia nos deja claro que no ha existido una labor investigativa y por mucho que esta no exista debe de tenerse bastante cuidado al momento de presentar al público un ensayo el cual puede causar confusión e incertidumbre a cerca del suelo existencial en el cual nos movemos, como dice una vieja máxima, ante la ignorancia es mejor callar.&lt;br /&gt;Por último para cerrar este cuadro me gustaría hacer una alusión al atuendo de los interpretes de nuestro folklor en la veta más tradicional, cito textual “Son mayoría los chilenos que honestamente reconocen como su único valor esta cueca huasa campesina: hermosa y colorida; de costosos trajes y finos aperos de laboriosa artesanía manual; de espuelas de plata y vistosas mantas cortas, salidas de las manos de pequeños artesanos o pequeña artesanía-industrial: pero rara vez tan valiosos adornos engalanan la figura del campesino”. Quisiera detenerme en la última frase del párrafo citado, esta bien que una persona por X motivo viva fuera del país por mucho tiempo y por eso este alejada de la realidad nacional, pero el estar alejado no da derecho a desconocer la realidad propia de nuestra Patria, es lógico que si hacemos una vista a nivel macro y flojamente nos dejamos llevar por lo que vemos en nuestra mediatez más cercana veremos que en la ciudad el hombre común y corriente no anda con estos aperos por plena Paseo Ahumada o por Avenida Pedro Montt en Valparaíso, o por Avenida del Mar en La Serena. El hombre citadino no anda con sus espuelas de plata y polainas para montar el microbús que como noble corcel lo llevará a su oficina, en la cual al llegar ensillando el bus o metro entrará doblando la manta al hombro, dejando libre sus manos de hombre de fundo para firmar papeles, pagarés, llevar encargos, tramitar documentos, y así luego que hace su labor, debe ir a arriar su personal, como capataz de fundo ira por su oficina laceando animales para ponerlos a pastar o a los peones a trabajar. Como se verá esto no ocurre en nuestras ciudades, pero si ocurre en pueblos del interior de nuestra Patria, tanto en el centro como el sur de nuestro país (nótese que no nombro el norte, pues en este la geografía y el clima cambia las tradiciones y desembocamos en otra dinámica distinta a las ciudades o campos del centro o sur del país). Para no ir más lejos daré ejemplos cercanos, Chincolco, una localidad al interior de Petorca, sin tecnología ni menos señal de celular, se pueden ver a huasos usando los aperos que RARA VEZ ENGALANAN LA FIGURA DEL CAMPESINO, vamos más allá e incluso acercándome al norte pero en lo que aun es valle, en Illapel y Salamanca es posible ver esos aperos y huasos vestidos como tal paseando un domingo en la ciudad. En el sur las ciudades de Lonquimay, Quillaco, Curacautín, Cunco, Entre Lagos, Puelo, Hornopirén, Puerto Murta, Villa Tehuelches, entre otras más, mantienen las tradiciones propias y es posible ver lo que al autor asemeja a algo perdido. Como vemos hay mucho aun de tradición en nuestro país, lo que hay que hacer es rescatarla, esa a es la labor del investigador, no de enterrarla más de lo que está.&lt;br /&gt;            En cuanto al influjo zoomorfico de la cueca chilena (la comparación del cortejo del gallo para con la gallina), este origen es trasversal para todos los tipos de cuecas, tanto la urbana, la mal llamada santiaguina, la tradicional, la sureña, nortina, etc. Es lógico que es el influjo y representa eso en su concepción más prístina, no significa que cuando se baila se este pensando que el varón es el gallo y la mujer la gallina, no, lo que se piensa es en conquistar a la pareja y es esa la valoración más pura y central de la cueca. Por muchos autores se ha dicho que la cueca es un baile de conquista que tiene como fundamento último la observancia del cortejo del gallo y la gallina, este interés de conquista, cabe tenerlo claro es de toda la cueca y no solo de la urbana, toda cueca es así por naturaleza, si nos apegamos al trabajo citado diríamos que en la cueca tradicional hay una ficción de un gallo y una gallina y en la urbana hay una verdadera conquista de un hombre y una mujer.&lt;br /&gt;Finalmente, valga este alcance, no podemos argumentar un baile tan evolutivo como es nuestro baile tradicional en lugares comunes, no vale para un investigador decir que la cueca tiene influencias arábicas, conocida es la evolución (en el medio investigativo) de la música española, la cual sufrió o vivió el influjo árabe por la invasión que soportó la Madre Patria durante 700 años, y como sabemos que la cueca nació de una adaptación de ritmos de España, no podemos más que concluir lógicamente que también tiene raíces árabes. Los investigadores no podemos caer en estados tan comunes para todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lenguaje, ritmo e instrumentalización de la “Cueca Urbana”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto al lenguaje y al análisis de la corriente de baile tradicional, encontramos valorable el rescate de tradiciones netamente urbanas y dichos propios de la ciudad y de los barrios bravos de estas urbes (que hay que notar existen en todas las urbes y no sólo en Santiago y Valparaíso), sin embargo se extraña de mi parte una alusión a otras vertientes de cueca, especialmente de la Nueva Canción Chilena de tendencia Izquierda en su Fase Intermedia (1970 – 1973), en donde abundan cuecas con sentidos sociales muy marcados, así están las cuecas de un disco desaparecido en nuestro medio “No Volveremos Atrás”, estas de creación  de Sergio Ortega Alvarado (Q.E.P.D.) son la “Cueca Roja” y la “Cueca Negra”, ambas citan oficios populares y anhelos de gente de poblaciones. También hace su aporte Víctor Jara en el Disco “La Población” (DICAP 1972), en temas como “Sacando Pecho y Brazo”, por ejemplo.&lt;br /&gt;Vale la argumentación que señalo, aunque se quiera apoyar un estilo musical no es posible desestimar otros y también vale mencionar su influencia por poca que haya sido.&lt;br /&gt;En cuanto al análisis del ritmo, consideramos que toda cueca debe seguir, musicalmente un misma partitura madre, un misma arquetipo o diseño musical intrínseco propio de su género. Me explico, en la base última toda cueca debe tener un mismo ritmo y descender así de una misma vertiente (la zamacueca en este caso), por lo cual referirse al ritmo es algo superfluo y quizás por eso no se refiere a este el autor y prefiere así referirse a un lugar y discusión común de poca trascendencia como es la equivocada percepción de la música por parte del público. Tema muy amplio que no merece un ensayo.&lt;br /&gt;Por ultimo tema quisiera tocar un tema que el autor pone de relieve en cuanto a la instrumentalización de la cueca urbana, la cual es muy novedosa hay que decirlo y así también es resistida por muchos maestros tradicionales que no por eso dejan de ser grandes próceres de la canción folklórica. Cito el siguiente párrafo: “Valga como ejemplo el siguiente hecho para demostrar cuan desconocida es la instrumentación de esta cueca urbana: el Jurado del Festival de Viña del Mar (en 1972) en la parte Folclor, no aceptó que la cueca de Hernán Núñez seleccionada para el Festival, fuera cantada con acompañamiento de piano, contrabajo y batería, por considerar que no eran instrumentos folclóricos propios de una cueca. De todos modos la cueca "Dicen que Viña del Mar" obtuvo el segundo premio defendida por Aparcoa. (Sucedió, es digno de mencionarse, que en una de las presentaciones el Maestro y Director de la Orquesta del Festival, Valentín Trujillo, no se contuvo y puso sus "floreos" en el piano, a lo cual se sumaron el batería y el bajista, lo que les valió un tirón de orejas por parte de la organización.)”.&lt;br /&gt;Vale para esto la siguiente aclaración, no es que haya existido un desconocimiento por parte del jurado de la instrumentalización de la cueca urbana y por eso se haya bajado de categoría a esta y haya obtenido el segundo lugar del Festival Internacional de Viña del Mar en 1972, el problema que acá se plantea es aun mayor y reviste otras aristas, hay que mirar más allá de la mediatez cercana y estas abierto a la dinámica y estructura total del momento que se vivía. Como dice un gran profesor hay que ser como Morfeo, el dios griego, hay que cambiar de forma para ver de todos ángulos la realidad y posicionarse en la dinámica real y no en la mediatez de lo que captamos.&lt;br /&gt;Se viven los primeros meses del año 1972, la Nueva Canción Chilena en su facción de Izquierda vive su gran auge, aunque ya se empieza a hacer notar con mayor fuerza la Nueva Canción Chilena en su facción de Derecha. Son momentos difíciles para la política y el país, la convulsión generada por las aspiraciones de un gobierno popular, para y por el pueblo, chocan con las conservadoras aspiraciones de un gran número de compatriotas que lucha por todos los medio de que la temida revolución con sabor a vino y empanadas no se realice y así resguardar sus suntuosas riquezas. En este clima se da el Festival Internacional de Viña del Mar, don Hernán Núñez presenta la cueca ( a su estilo) “Dicen que en Viña del Mar”, la cual es interpretada por el Conjunto Folklórico Americano Aparcoa, conjunto perteneciente a la Nueva Canción Chilena facción de Izquierda, que ya había grabado con los versos de Pablo Neruda el “Canto General”, presentada el 5 de diciembre de 1970 en el Teatro Municipal de Santiago. Esta grabación vale decir, fue auspiciada y más que nada incentivada por el gobierno de la Unidad Popular, por lo cual ya despertaba ciertos roces la actuación de Aparcoa en el escenario de Viña del Mar. Dado este ambiente, no era propicio para la producción, en ese tiempo convulsionado dar por ganador a Aparcoa y darle así una carta más a la Unidad Popular para seguir sustentando su plan de gobierno.&lt;br /&gt;Creo que por aquí va el matiz del segundo lugar, analizando claramente la dinámica y el ejercicio de las estructuras en pugna en ese tiempo. Valga para quien sea, mi opinión no es la última ni la será, pueden haber más divergencias, aceptables si es que se fundamentan y no solo se argumentan diciendo, como buen chileno, que no se ganó solo porque se desconocida o no supo el jurado evaluar el trabajo presentado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trascendencia transversal del folklore a lo largo de la historia musical chilena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale aquí, hacer una reseña muy breve de este punto, ya que este amerita la extensión de más de un cuerpo de ensayo y puede llegar a significar volúmenes de investigación mayúsculos, tal como lo ha concebido entre otros el gran investigador Pablo González, Claudio Araya,  entre otros.&lt;br /&gt;Durante toda nuestra evolución  musical ha existido y ha estado presente el folklore tradicional, siempre aunque nos e note esta ahí viviendo entre los oscuros pasajes de las creaciones que van surgiendo a través del tiempo; quizás podamos decir que nunca ha sido un gran movimiento considerando a este como folklore tradicional puro, pero si ha habido movimientos con raíces en este género, así el Neo Folklore, La Nueva Canción Chilena, el Folklore Urbano, el Folklore Campesino, etc., cada uno con diversos exponentes a los largo de la historia. Es por esta trasversalidad que no podemos desconocer que no haya existido en una época folklore, este siempre ha existido y va naciendo, desarrollándose, muriendo en géneros cada día que pasa y va evolucionando, a veces a  nuevas formas y otras a rescatar valores arcaicos.&lt;br /&gt;No podemos así, por ejemplo concluir que durante el régimen militar de la Junta de Gobierno y luego del General Pinochet, se acalló el folklore. No podemos decir esto pues siguió este existiendo, siguió por ejemplo una renovada versión de Nueva Canción Chilena de tendencia de Derecha y Pro Junta Militar, junto a un folklore tradicional en la figura de grandes grupos chilenos como los Huasos Quincheros, Huasos de Algarrobal, etc, todos maestros del folklore; lo único que fue acallado en ese tiempo fue la rama izquierda de la Nueva Canción Chilena, y aún más podemos decir que no se acalló, sino que no dejó oír en nuestro país, pues en el extranjero (exilio) siguió desarrollándose con más fuerza y con nuevos influjos y cauces haciéndola vivir, por sus mismas iniciadores hasta nuestros días.&lt;br /&gt;Es así que somos un país folklórico, cualquiera sea la postura que tengamos, somos un país muy rico en tradiciones y esto se evidencia en que nunca nuestro folklore muere y siempre esta ahí, es labor de los investigadores, músicos y exponentes del folklore rescatarlo, pero con verdad y lealtad, para así educar a nuestros hijos y todos los habitantes de este hermosos país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Loyola L.&lt;br /&gt;Investigador, Compositor y Músico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16079468-112723329954666852?l=joaquinmurieta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://joaquinmurieta.blogspot.com/feeds/112723329954666852/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16079468&amp;postID=112723329954666852' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16079468/posts/default/112723329954666852'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16079468/posts/default/112723329954666852'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://joaquinmurieta.blogspot.com/2005/09/comentarios-la-ponencia-de-don-julio.html' title=''/><author><name>Ricardo Loyola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02635214393761157282</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16079468.post-112593246877586808</id><published>2005-09-05T07:34:00.000-07:00</published><updated>2005-09-05T08:01:09.633-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Violeta Parra. Una mujer, una artísta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Violeta Parra, Viola Chilensis como le escribiera su hermano Nicanor en la "Defensa de Violeta Parra", para los chilenos, o para los que asi nos sentimos, es la artesana más noble, la mujer más sencilla, la esencia de nuestras raíces, la arqueologa de nuestras tradiciones...&lt;br /&gt;Sencilla, humilde padeció como miles de chilenos, el hambre, la pobreza, la cesantía y quizás como todos alguna vez, el desamor. Sus canciones en este último sentido calan hondo en la siquis y los sentimientos más intimos de todo ser humano, quizás por eso lo bello de sus composiciones. Como no sentir tristeza al escuchar esa mezcla de pobreza y desamor que esta envuelta en la cueca triste "Quisiera tener cien pesos", Violeta sin un amor puro que la quisiera y sin dinero escribe esta composición , la cual al final deja ver esta suerte de conmoción interior que nos ocasiona ver la pobreza y el desamor juntos en una misma realidad, la cual nunca habia sido plasmada en una canción... "yo no tengo ni cobre porque soy pobre"... que tristeza más grande, que forma de escribir, que forma de componer...&lt;br /&gt;La mayoría de sus canciones hablan de estos temas, sin olvidar las que claman por la justicia y la defensa de los intereses, de los que como ella, se encuentran en una misma situción de desamparo frente a las autoridades de la época y frente al mundo, como dejar de lado, "La Carta" o "Que dirá el Santo Padre" o "Un río de sangre", etc etc, Violeta era luchadora, ferviente defensora del pueblo y de los pobres, amante de la flor, la belleza y la pureza de la gente que como ella sufría...&lt;br /&gt;Por otro lado Violeta tambien desempeñó una función de arqueologa, de ser una gran investigadora, desenterradora de los cantos campesino más ocultos que hasta ese ntonces eran ignorados por los sordos oídos (que hasta hoy existen) de la mayoría de los habitantes de este país. Canciones preciosas y muy valiosas fueron descubiertas por Violeta, como "Que pena siente el alma", "La Jardinera", etc.&lt;br /&gt;Como vemos Violeta es multifacética, pero pese a todas esas formas que puede adoptar quien esta en constante busqueda de lo esencial de la tierra, Violeta es mujer y digo "es", pues Violeta vive, esta aun entre nosotros, pese a que conocemos una mísera parte de sus canciones y sus obras. No ha existido procupación por parte de las grandes organizaciones artísticas culturales para difundir su obra y mucho menos ha habido interés del Estado o de los mismo sellos discográficos. Lo que poeseemos hoy día es una mínima parte de lo que debería estar a disposición de los chilenos, ya es hora que la Sociedad del Derecho de Autor (SCD) se ponga "en campaña" para rescatar valores propios de Chile o por lo menos incentivar esto si es que no esta, lo primero dentro de sus facultades.&lt;br /&gt;En este mes, en que lo "chilenos" se acuerdan de lo que son, de sus tradiciones y bailes típicos, vale la advertencia que cité anteriormente y vale a su vez el incentivo a seguir la obra de Violeta a rescatar lo nuestro y siempre ir más allá, ser los arqueologos de esas tradiciones tan ricas, tan variadas que posee nuestro país y seguir asi enseñando y educando a las futuras generaciones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16079468-112593246877586808?l=joaquinmurieta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://joaquinmurieta.blogspot.com/feeds/112593246877586808/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16079468&amp;postID=112593246877586808' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16079468/posts/default/112593246877586808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16079468/posts/default/112593246877586808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://joaquinmurieta.blogspot.com/2005/09/violeta-parra.html' title=''/><author><name>Ricardo Loyola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02635214393761157282</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
